Saltear al contenido principal

Madre o más bien malamadre, como diría mi querida Laura Baena, intento compaginar mi vida profesional en una multinacional con el de madre de una niña pequeña.

He dado siempre mucha importancia a mi vida profesional y a mi formación. Empecé en una gran multinacional de coches, entonces la más grande del mundo, y aunque llevo 20 años sin moverme de la empresa el dinamismo del sector me ha permitido conocer muchas culturas (americana, alemana, sueca, francesa..) que todavía hoy sigue siendo enriquecedor. En un mundo masculino he conseguido llegar a puestos de dirección especialmente en el área de marketing y de comunicación. Disfruto a diario de nuevos retos y tendencias de mercado que me permite tener la mente abierta, ser creativa y resolver problemas, lo que me ayuda a sentirme más plena e irme con una sonrisa a casa.

No puedo ocultar que una de mis grandes motivaciones desde que me despierto es mi hija. Una fuente de gozo y al mismo tiempo una responsabilidad. Consciente de ello, me hice rápidamente fiel seguidora de José Antonio Marina a través de la Universidad de Padres e intento ayudarle a sacar su mejor versión. Sin embargo, el gran desafío empieza por mí misma. Intentar mejorar y dar lo mejor de mí cada día. He de reconocer que no suele ser nada fácil.

Mi pasión por el arte me ha llevado a buscar huecos para estudiar la carrera de Historia del Arte, que acabo de terminar. También he hecho un Máster en Coleccionismo y arte actual que refleja mi inclinación hacia el arte contemporáneo y el mundo del coleccionismo.

Cuando pienso en qué hacer en mi tiempo libre, el arte siempre se asoma como una posibilidad. Han sido muchos años que visitaba exposiciones todas las semanas y que viajaba por todo el mundo a ferias, bienales y a centros artísticos que siendo muy placenteras no dejaban de darme siempre una necesidad de ver más. ¿Lo podríamos llamar adicción? ¿Encierra algo de cordura? Si bien ahora no lo sigo con la misma frecuencia, sigo aprovechando esos ratitos a veces incluso con más intensidad. Me atrevo a confesar que la semana pasada me escapé una mañana a ver exposiciones y vi 9 seguidas!! En fin, este ejemplo aclara hasta dónde puede llegar mi adoración por el mundo del arte.

Siempre con mi hija como horizonte, decido crear este blog, un espacio de consulta de esas exposiciones o libros que me conquistan o me decepcionan. Espero que algún día le interesen, le aporten y sobretodo le permitan sentirme más cerca.

Para ti, mi Gabriela.

Acerca de Magdalena de Proust

Volver arriba