Carmen Laffon en el Museo Thyssen
En esta ocasión fue mi padre quien me alertó de que el Museo Thyssen exponía la obra de la artista sevillana Carmen Laffon (1934-2021). Se mostró con mucho interés para que fuéramos juntos, pero tras varias propuestas rechazadas me lancé a visitarla con una amiga.
Su pintura figurativa es fácil de apreciar. Aunque al principio es más realista, al final se va acercando a la abstracción.
La primera parte de la muestra es un homenaje a su muñeca Marcelina. De ahí evoluciona a las cunas con bebés, primando su vulnerabilidad, la fragilidad y lo onírico. Conecta con su infancia creando atmósferas con neblina poéticas que reflejan la influencia de Da Vinci, Marc Chagall y Murillo.
Es muy conocida su serie de bodegones. Supone una forma de investigar sobre un tema y profundizar en ello. De hecho, a veces vuelve sobre series anteriores considerando que hay una faceta más que puede añadir. Predomina la disposición apaisada de los bodegones, dividida en dos franjas, situándose los objetos en la parte de arriba.

“Bodegón de las granadas” (1996)
Explora los objetos cotidianos generando diferentes atmósferas. Se centra en objetos como cestas, cajas de costura o maquinas de coser que reflejan el ámbito femenino, sobre los que hace variaciones. Muestra la belleza de las cosas sencillas aderezándolas de un sfumato que las hace especiales. Visibiliza el trabajo manual y doméstico, lo oculto y lo visible.

“Máquina de coser al uso” (1966-7)
Desde mediados de los 90 se interesa por la escultura utilizando hierro, bronce, madera o escayola. Este es un ejemplo de su serie de armarios que muestra en ocasiones entreabiertos generando cierta intriga. Al estar pintados de blanco parece que han sido abandonados al paso del tiempo.

“Armario blanco con dos tazas” (1995)
Otra de sus series abarca azoteas de Madrid y Sevilla en las que reproduce un ambiente cálido e intimista a partir de manchas y veladuras, transmitiendo serenidad.
El marco era parte de su obra. Lo pintaba en tonos claros alineados con la paleta de sus pinturas.

“La terraza Madrid” (1973-5)
La luz, propia de los paisajes andaluces, es clave en su obra. Investiga sus variaciones en el coto de Doñana donde genera una clara división entre el cielo y el mar. Los colores pastel transmiten silencio y soledad. Observamos cómo poco a poco se va centrando más en la materia que en la representación del propio objeto. Sus atmósferas contienen cierto misterio.

“El coto desde Sanlúcar IV” (1990-2)
En esa misma línea, su última serie está dedicada a las salinas próximas a Sanlúcar. Lo pinta en días grises en los que se fusiona el cielo y la tierra salina. Es tremendamente interesante cómo acaba profundizando en este color ya que si tuviéramos que describir la obra de Laffon con un color sería ese blanco, Con él parece cubrirlo todo, como si estuviera lleno de polvo por el paso del tiempo.

“La sal” (2019)
Fue la segunda mujer en ingresar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando como académica de número. A través de 77 obras nos muestra su visión delicada de los objetos y paisajes que le rodeaban, colmados de sentimiento y de poesía.
Hasta el 27 de septiembre de 2026
