Saltear al contenido principal
“Camino De Perfección” (1913) De Pío Baroja

“Camino de perfección” (1913) de Pío Baroja

Tenía ganas de volver a leer a Pío Baroja (1872-1956) porque recuerdo que le encantaba a mi madre a la que siempre he admirado mucho. Escogimos “Camino de Perfección” para nuestra tertulia y tras leerlo comprendo cómo su título explica muy bien el sentido de la obra, la búsqueda de la perfección o por lo menos mejora, a lo largo de un camino que inicia su protagonista, Diego Ossorio y que parece de alguna forma autobiográfico.

Comienza reflejando la angustia y apatía de un artista que inició sus estudios de medicina, como el autor, pero que abandonó por el arte. Siente que ni su profesión ni él mismo encajan en una hipócrita sociedad burguesa que sólo puede permitirse disfrutar cuando tiene medios económicos. Es entonces cuando abandona Madrid e inicia su recorrido de búsqueda existencial hacia levante.

El viaje se diferencia en tres etapas. En la primera lucha contra las pasiones superándolo como si se tratara de una purificación espiritual. En la segunda se debate entre la vida y la muerte agarrándose a la vida superando lo trascendental. En la tercera el amor le salva.

Sus relaciones amorosas inicialmente están dominadas por el instinto y el sexo, y con el tiempo las recordará con sentimiento de culpa. Posteriormente tras enfrentarse a un antiguo amor irá amansándose hasta descubrir lo que será su amor conyugal.

Es interesante cómo la descripción de los paisajes refleja su estado de ánimo, lo que no es difícil al partir de un Toledo más árido y sombrío hasta llegar a un levante más luminoso. Parece que el contacto con la naturaleza le ayuda en esa recuperación.

En el desenlace cose el evangelio en la ropa de su descendiente, haciendo intuir cómo a pesar de haber encontrado poco a poco la paz, se aproxima una nueva lucha contra la ideología dominante.

Escandalizó por sus inquietudes y dudas religiosas y por su erotismo lo que hizo que fuera su novela más censurada en el Franquismo.

Es una crítica a una sociedad burguesa en la que la vida religiosa y espiritual está en decadencia. La crisis moral, social y política son temas tratados muy frecuentemente por escritores de la Generación del 98, como Baroja, en el que queda claro su conciencia de clase.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba