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Warhol Y Pollock En El Museo Thyssen

Warhol y Pollock en el Museo Thyssen

Cuando descubrí que el Museo Thyssen organizaba una exposición de Andy Warhol (1928-1987) y Jackson Pollock (1912-1956), no me sentí especialmente atraída ya que son dos artistas sobre los que he visto mucho y no pensaba que me podía sorprender. Sin embargo, tras leer varias críticas en las que alababan la labor de comisariado de Estrella de Diego, a la que admiro, y que la posicionaban como una muestra en la que se buscaba otra mirada de ambos artistas decidí que debía darle una oportunidad.

Aproveché para acudir con una de mis amigas admiradoras de la línea artística de esta institución y otro amigo con los que nos reímos entre cuadro y cuadro.

Lo novedoso de esta exposición es que presenta lo que en apariencia son dos polos opuestos: un representante de la figuración contra otro de la abstracción, desvelando una cierta proximidad entre ellos.

Comienza con una obra de Andy Warhol en la que pinta dos Coca Colas, siendo una de ellas figurativa y otra abstracta. Preguntó a sus colaboradores cuál de las dos les gustaba más y se decantaron por la figurativa, siendo la línea que adoptará en el futuro.

En la misma sala, una obra de Pollock en la que parece asomarse una figura humana, demuestra que también experimentó con otros estilos antes de llegar a crear su afamado «action painting» por medio del cual pintaba sus lienzos colocándolos en el suelo y salpicando su pintura con fuerza y expresividad generando pinturas abstractas que dieron nombre al expresionismo americano.

Jackson Pollock

“Dirección” (1945) de Jackson Pollock

Warhol admiraba la obra de Pollock y siempre quiso tener una obra suya en la colección. Observamos en “Pintura de hilo” cómo hace un guiño a su pintura aunque la dota de color y la hace menos recargada.

Andy Warhol

“Pintura de hilo” (1983) de Andy Warhol

Andy Warhol trataba de plasmar la realidad de su entorno mediante fotografías y vídeo. Son interesantes las fotografías en las que ya refleja su obsesión por la reiteración y la multiplicidad, siendo algunas de ellas sobre la Coca Cola, uno de los grandes iconos del consumismo americano. Será ese su modus operandi que le dará fama. Apropiarse de celebrities de la prensa o de cualquier objeto cotidiano de consumo y convertirlos en objetos únicos, en iconos de la sociedad americana.

Andy Warhol

“China (botellas de Coca Cola)” (1982) de Andy Warhol

La exposición no se limita a estos dos autores, sino que presenta la obra de otros artistas como Robert Rauschenberg (1925-2008), Cy Twombly (1928-2011), Sol Lewitt (1928-2007), Lee Krasner (1908-1984) o Helen Frankenthalen (1928-2011) que participan en el dilema sobre figurativo o abstracto.

Me encantó contemplar la energía y movimiento de Jackson Pollock junto a la obra de su mujer Lee Krasner (1908-1984), que ha salido a la luz recientemente y que también deambula entre lo abstracto y lo figurativo.

Lee Krasner

Obras de Lee Krasner y Jackson Pollock

También sorprende la obra de artistas como Sol Lewitt, esencialmente abstracto, conceptual y minimalista que juega con la disposición de pequeñas fotografías en cuadrículas para construir un cuadro en apariencia abstracto y geométrico.

Sol Lewitt

“Nubes” (1978) de Sol Lewitt

A Warhol le fascinaba cómo Pollock había sido capaz de crear nuevas formas de espacialidad. Ensimismado igualmente por su vida y figura, le impresionó que acabara muriendo en un accidente de tráfico por exceso de alcohol. Decidió homenajearlo creando una de sus obras en las que multiplica una imagen, sobre un choque de coche. Todavía no lo hará con una amplia paleta de colores sino que lo reducirá a dos que permitirán que las formas se difuminen con el fondo.

Más adelante el fondo tomará protagonismo, desprendiéndose de la figura lo que le hará sobresalir y jugar entre fondo y figura.

Andy Warhol

“Choque óptimo” (1962) de Andy Warhol

Decían que Pollock cuando preparaba un cuadro para alguien que no le caía bien orinaba encima, lo cual divirtió a Warhol. Ese hecho le inspiró para producir pinturas con sus propios fluidos como la orina en las que el cuerpo se convertía en paisaje. Prefiguraban formas abstractas, lejos de las tradicionales imágenes coloridas de iconos americanos.

Andy Warhol

“Pintura de orina” (1977-1978) de Andy Warhol

Warhol repetía las imágenes porque le gustaba cómo la repetición modificaba la impresión de la imagen inicial. Siguiendo esta línea, presenciamos formas misteriosas de Warhol, con ese lenguaje propio de repeticiones, pero en vez de estar centrados en celebridades, flores, calaveras o sillas eléctricas, lo hace mediante una forma abstracta como una sombra que remarca el vacío de la vida. Esta serie dialoga con una obra de Mark Rothko (1903-1970), gran expresionista abstracto que fue simplificando su obra hasta reducirla a dos franjas de color.

Andy Warhol

“Sombras” de Andy Warhol

En definitiva, una fantástica oportunidad para conocer otros aspectos de Pollock y de Warhol trasladándonos a la escena artística newyorkina del siglo XX.

Hasta el 25 de enero de 2026

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