Juan Navarro Baldeweg en Centro Centro
Hoy he tenido otro momento de esos mágicos que ocurren en Madrid. Fui a ver una exposición de Juan Navarro Baldeweg (1939), del que pensaba que no estaba vivo, y me lo encontré allí en el Centro Centro explicando con todo detalle y entusiasmo su proceso creativo. Pude escucharle poco tiempo porque se acercaba la hora de la comida y me esperaba mi familia, pero fue todo un lujo y una delicia.
Conocía su pintura principalmente de la galería Marlborough, al lado de la que viví varios años, pero desafortunadamente sólo había tenido la oportunidad de contemplar algunas de sus obras arquitectónicas como la cúpula del Palacio de Congresos de Salamanca que me entusiasmó.
En esta muestra podemos conocer su faceta de pintor, de escultor y arquitecto que le hacen merecedor del Premio Nacional de Artes Plásticas y del de Arquitectura.
Nos cuenta cómo «Casa anterior» es para él un concepto, una idea y una estructura que plasma en la instalación “Interior II”, concebida como un jardín de energías. Conformada por varias piezas, nos sorprenden unas láminas metálicas que flotan sobre el aire, retando a la gravedad y manteniendo la horizontalidad. Además, representa el magnetismo terrestre por medio de unas brújulas con imanes que atraviesan un círculo. Al fondo cuelgan sobre la pared fotografías de cuerpos cuyas sombras reflejan su relación con el espacio y con los demás. Juega con los círculos de colores para crear lo que, como Carlos Cruz-Díez, denomina post-imagen y que es el resultado subjetivo que le devuelve el ojo tras una observación reposada, la persistencia retiniana. Por último, unas pequeñas ruedas junto a un peso desafían al equilibrio y son colocadas junto a una vela encendida que nos da la idea del tiempo y de lo efímero. Todo ello fundamenta su pensamiento que posteriormente se irá plasmando a lo largo de su obra.

“Interior II. Piezas de sombra, gravedad, magnetismo terrestre, proxémica, tiempo y postimagen 1973 (versión 2009-2025)
Continuando con esa investigación de las energías, la luz, la gravedad y la participación del cuerpo, configura otra instalación denominada “Aro”. Le atrae la creación de signos que deben ser descifrados como el círculo. Aunque no tengan una respuesta concreta, incitan a pensar. Estas instalaciones responden a una forma de pensamiento, un estilo de representación.

“Aro” (2002)
Arquitectónicamente le interesa la luz cenital que investiga mediante maquetas. Reproduce las formas de los rayos de sol configurando unas líneas y hendiduras geométricas sobre las que atraviesa la luz dibujando formas en el suelo.

“Arquitecturas elementales con luz cenital” (1990)
En esa continua experimentación con la luz recurre a pequeñas cajas de cartón a las que añade ranuras, vidrio o formas geométricas de color.
En el Salón internacional de Milán de 2005 hizo un homenaje al arquitecto mexicano Luis Barragán consistente en dibujos y garabatos que elevó y suspendió del techo desafiando la gravedad y generando un juego de luces y sombras. Aquí lo reproduce con pequeñas maquetas mostrando diferentes colores e ilustraciones que son verdaderamente sugerentes bajo los que cualquier persona desearía transitar.
Su pintura se centra esencialmente en la abstracción siendo el uso de la geometría recurrente. En ocasiones realiza una pintura de destrucción, en la que emplea recorte de papeles y en otras, potencia el gesto utilizando sus propios dedos, más próximo al “action painting”, donde concibe varias capas para generar profundidad.

“Sin título” (1963)
Construye imágenes que posiciona a la altura de la vista para conectar con el espectador. Así, una franja roja atraviesa una sala de forma horizontal con pequeñas líneas azules en el medio que se suceden armónicamente como si se tratara de una carretera. Enfatiza su colocación en un lugar privilegiado en relación al cuerpo. La cabeza se mueve en horizontal, lo que permite que con un movimiento natural de aprecie toda la imagen. En la post imagen el rojo resplandece.

Por último, voy a mencionar una obra más reciente de la serie del agua en la que sobre un fondo azul acuoso flotan unas formas blancas indefinidas afloradas que desprenden su energía en forma de polvos.

“Series de agua II” (2019)
En definitiva, la muestra refleja su placer de hacer y de experimentar a través de la pintura y la arquitectura, siempre pensada para establecer vínculos y para conectar con el cuerpo y el ser humano.
Hasta el 15 de diciembre de 2025
