Saltear al contenido principal
Esculturas Al Aire Libre En El Museo Lázaro Galdiano

Esculturas al aire libre en el Museo Lázaro Galdiano

Después del verano la asociación de galerías Artemadrid organiza un fin de semana de Apertura para celebrar la vuelta con arte.  Todas las galerías inauguran al mismo tiempo sendas exposiciones y las instituciones inician a su vez nuevas muestras que atraen al público amateur. Una de las novedades este año en Madrid ha sido la colocación de esculturas en el Parque Florido del Museo Lázaro Galdiano. La mezcla de arte contemporáneo con el clásico del museo genera un diálogo entre diferentes épocas.

Al entrar un gran collar de mármol de la artista neerlandesa Monique Bastiaans (1954) que recuerda a los del artista francés Jean Michel Otoniel, yace sobre la hierba como si se estuviera exhibiendo una gran joya del palacio. Se mezcla con la naturaleza como una obra de Land art, haciendo que su dimensión monumental atraiga las miradas.

Me resultaron interesantes los teoremas del colombiano Fredy Alzate (1975) formado por esferas de ladrillo cortadas. Llama la atención que estén formadas por ladrillos, un material de construcción habitual de viviendas con paredes planas. Da la sensación de que se han reconvertido en nuevas estructuras urbanas que generan extrañeza y que cuestionan lo convencional. De alguna forma denuncia el urbanismo desmedido que amenaza a la naturaleza.

Fredy Alzate

Entropía II. De la serie Teoremas (2022-2023) de Fredy Alzate

Por otro lado, encontramos una pieza de hormigón de la artista navarra June Crespo (1982). Recoge un elemento empleado en la construcción para generar otra interpretación. Da valor a la imperfección y a la huella. Pinta el negativo de las piezas generando ritmo y permitiendo visualizar diferentes estados como piedra, polvo, líquido y sólido, convirtiéndose en una nueva contextualización de la pieza.

June Crespo

“Core” (2022) de June Crespo (1982)

Una columna de acero inoxidable con recubrimiento de polvo del artista peruano Aldo Chaparro (1965) nos remite a los tótems que en muchas culturas sirven para evocar a los dioses. Cuanto más alto eran más próximo se estaba del cielo y de la divinidad. Está formado por líneas rectas que componen formas geométricas consiguiendo pureza y simplicidad.Aldo Chaparro

“Columna” (2025) de Aldo Chaparro

Por otro lado, el madrileño José Chafer (1991) prefiere las curvas suaves para configurar su recuerdo de un tulipán. Se trata de su primer bronce en el que la solidez de la materia contrasta con la fluidez del movimiento.

José Cháfer

“Mi recuerdo de un tulipán” (2023) de José Chafer

Por último, quiero mencionar una interesante instalación del dúo cubano Alex Hernández y Ariamna Contino compuesta por varias estaciones climáticas que registran la temperatura y la humedad del jardín y que configurarán una cartografía del clima de ese espacio durante el tiempo de la muestra.

En definitiva, una forma muy agradable de ver arte, incluso si no eres una fanática como yo.

Hasta el 26 de octubre de 2025

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba