Fuentesal Arenillas e Itziar Okaritz en la sala de bóvedas en el Centro Cultural Conde Duque
Me encanta el dúo Fuentesal Arenillas que construye esculturas a base de tejidos en tonos pálidos y crudos. Estaba deseando ver la exposición que se había organizado en la sala de bóvedas del Centro Conde Duque, en la que me resultaba curioso que participara junto a la artista vasca Itziar Okaritz (1965), de la que sólo recordaba su arte sonoro. Se trataba de la conjunción de dos disciplinas muy diferentes que no acababa de imaginar juntas.
Esta colaboración ha sido producida exprofeso para este espacio. La primera intervención que realizaron fue dotar de luz natural a la sala abriendo varias ventanas, habitualmente cerradas, que permite generar nuevas percepciones.
El proceso de configuración de la exposición se inició por carta. Fuentesal Arenillas enviaba las prendas que producía a Okaritz a modo de trajes carta a partir de los cuales decidía cómo reinterpretarlos, constituyendo una concepción de la obra circular. Podemos imaginar al dúo empaquetando los trajes para enviárselos a la artista vasca que se mantenía en espera de recibir las prendas para dotarlas de vida.

Los trajes se exponen colgados de forma repetitiva a modo de archivo, como si se encontraran en un almacén perfectamente ordenados.

Están colgados sobre unos percheros largos que evocan las extremidades del cuerpo. Induce al público a que se introduzcan en ellos reconvirtiendo su uso. Son percheros móviles en los que se incluyen imágenes táctiles, que aluden a una galería en carrusel.

Allí la ropa puede ser más ancha o más larga. Siempre de color blanco con un interior rosado que nos recuerda a la piel.

Las costuras quedan a la vista como si fueran los zurcidos de nuestra propia vida. Okaritz se viste con ellos y realiza varias performance redefiniendo su uso. Estas actuaciones se proyectan en pantallas ubicadas tras los roperos en un contexto íntimo.

En definitiva, una muestra que analiza la colaboración por medio de la comunicación a distancia de dos artistas muy diferentes, que generan una instalación conjuntas en la que contrasta el carácter escultórico por medio de tejidos del dúo Fuentesal Arenillas y la performance de Itziar Okaritz.
Hasta el 18 de mayo de 2025
