Teresa Lanceta en la galería MiraMadrid
Este sábado pude vivir uno de esos momentos mágicos que transcurren en Madrid y que me convierte en una enamorada de esta ciudad. Tuve la ocasión de asistir a la inauguración con vista guiada de la exposición realizada por la artista Teresa Lanceta (1951), Premio Nacional de las Artes Plásticas, reconocida por sus obras textiles, que son difíciles de valorar como piezas artísticas a primera vista.
Una artista que hasta ahora sólo había visto en museos como el Reina Sofía, el IVAM o el MACBA y que por primera vez exponía en una galería. MiraMadrid se ha establecido en Madrid sólo hace cinco años y se ha posicionado rápidamente como una de las galerías con artistas de más nivel de la ciudad.Me sorprendió el trabajo de investigación que desarrolla la artista previamente a la ejecución de la obra. Esta muestra completa la última que tuvo lugar en el Patio Herreriano en una capilla funeraria del siglo XIII. Lo primero que hizo al descubrir que expondría en ese lugar fue reflexionar sobre las culturas que dominaban España en ese momento: la cristiana, la islámica y la judía, decidiendo referirse a ellas a través de lo textil.Por ese motivo divide la exposición en tres ejes. El primero está dedicado a lo Cristiano y decide homenajearlo a través de los bordados.
Analizando los tejidos que realizaban las monjas descubrió un bordado en el que se hacen cruces según va avanzando, siendo un lenguaje hasta entonces desconocido para ella y que decidió emplear en esta sección.
Lanceta invoca a figuras históricas como María de Padilla, Sandra Santana y otras mujeres que hablan de violencia. Parte de señalar cómo las mujeres tienen siempre a un hombre por encima, incluidas las reinas que se someten al rey. Recurre a poemas para alzar sus voces. Así rememora a la amante de Alfonso XI y madre de Enrique II de Castilla, Leonor de Guzmán, con la frase de un poema ¿Qué haré con el miedo? dejando reflejar las turbaciones de una mujer.

La segunda parte la dedica a la cultura judía por medio del ensalzamiento del tinturado judío a través del material con el que traza sus líneas: la lana.
Hace alusión a cómo el colorido en esa época estaba vinculado por su coste a la posición de quien lo llevaba. El rojo era el color más preciado, sólo disfrutado por la realeza. Para enfatizar ese desequilibrio, compara 2 gramos de seda teñida con pigmento kermes, de color carmín, cuyo valor es semejante al de 70kg de lanas teñidas con tintes naturales, sabiendo que esa equiparación sería en ese momento todavía más desmedida.

La tercera cultura que analiza es la islámica y decide rememorarla por medio de los tejidos. El tejido de la cultura islámica era extraordinario y además se conservan ya que eran muy deseados por la nobleza y realeza.
Representa la batalla de las Navas de Tolosa, pero no sólo en su momento glorioso con las montañas en zig zag, sino relatando los daños físicos y mentales que sufrían ambos bandos. Por otro lado, escenifica a las plañideras, mujeres (o hombres disfrazados que no debían mostrar sus sentimientos) llorando por las víctimas de la guerra.
Aunque Lanceta es conocida por sus tapices, me parecieron fascinantes sus dibujos. Habitualmente los ejecuta una vez finalizado el tapiz ya que su proceso consiste en crear mientras teje. Sin embargo, hay algún caso diferente como el de las plañideras donde el dibujo le ayudó a acometer la obra, optando por aplicar el gran colorido de sus vestidos que viene delimitado por franjas negras en alusión al luto.

Bajo el título «La cólcedra al filo del alba» hace referencia a las colchas sobre las que los reyes yacían en el sepulcro. Hay que tener en cuenta que cuando un monarca moría se enterraba con su ajuar textil. Las tumbas fueron profanadas pero dejaron las cólcedras que eran más humildes. Nos permiten imaginar cuánto pudo reflexionar el rey sobre las batallas bajo esos tejidos.

Completan la muestra los relatos narrados por Lanceta con su voz envolvente que resuena de fondo.
En definitiva, una oportunidad para conocer la obra de esta artista que valoriza el arte textil y que a partir de sus investigaciones nos relata temas de la memoria, de la mujer y del duelo.
Hasta el 15 de marzo de 2025
