Mercedes Azpilicueta en el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía
Tenía muchas ganas de visitar el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía. Fue uno de esos edificios que se construyeron cuando cada provincia decidió tener un centro de arte contemporáneo. Diseñado por los arquitectos Nieto y Sobejano comenzó a construirse en 2008 pero no fue finalizado hasta 2013. Hace años estuve en Córdoba y me extrañó mucho cuando quise visitarlo y descubrí que, aunque estaba terminado, permanecía vacío y cerrado. No fue hasta 2016 que se acordó su uso y destinarle un presupuesto.
Por fin tuve la ocasión de conocerlo por dentro y además disfrutar de una exposición de la artista argentina Mercedes Azpilicueta (1981) sobre la que tenía curiosidad.
Azpilicueta investiga sobre la cultura a través de diferentes personajes y reinterpreta la historia. En esta ocasión, se inspira en la sevillana Amalia Domingo Soler (1835-1909), divulgadora del movimiento espiritista, para producir escenas que nos remiten a ese mundo ocultista.
Mesas retorcidas o volando junto a violines o sombreros que cuelgan de paraguas del techo, configuran un ambiente mágico que nos transporta más allá de nuestra realidad.

Sobre una de las mesas, parejas de manos inciden en esa espera en el que la tensión y el miedo se apoderan de ellas aguardando a aquello que pueda llegar a ocurrir.

Continuando con la teatralización, una bota tirada en el suelo, que nos remite a Mary Poppins, sobre la que se ha colocado un ramo de flores secas como si fuera un jarrón, genera extrañamiento y sugiere la posibilidad de que haya sido fruto de la actuación de algún espíritu.
Sobre las paredes algunos textos de la escritora nos sitúan en esa atmósfera sobrenatural.

En una sala, una pared tomada por una pantalla recrea también la posible sala de una espiritista con su mesa, libros y candelabros, una lámpara en movimiento y dos cuerpos amorfos que se mueven de forma fantasmal. Las paredes están empapeladas con bellos dibujos en carboncillo que le otorgan un carácter cálido e infantil.

En ésta, su primera exposición individual, la artista argentina consigue la inmersión del público en un mundo espiritual a través de lo tangible.
Hasta el 9 de marzo de 2025
