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La Influencia Del Arte Precolombino En El Arte Americano De Los últimos Siglos En La Fundación Juan March

La influencia del arte precolombino en el arte americano de los últimos siglos en la Fundación Juan March

Cuando voy a las exposiciones de la Fundación March siempre agradezco sus visitas guiadas ya que me permiten profundizar en las líneas conceptuales del curador, muy ricas en contenido, que añaden complejidad y necesidad de preparación si se quiere disfrutarla en su totalidad. Este es el caso de la muestra actual sobre América que comienza con la segunda parte del siglo XVIII en la que se documentan los descubrimientos y las expediciones en libros, imágenes y ferias o exposiciones universales con un componente arqueológico. Se hará entonces acopio de objetos antiguos promoviéndose el coleccionismo. Será en el siglo XX, con el centenario de las independencias y tras la primera guerra mundial en la que se cuestiona la unidad europea, cuando se promueve la creación de un arte con identidad americana. Se genera una mirada retrospectiva sobre los orígenes de América para identificar su identidad y se acaba retornando al mundo primitivo con una mirada moderna.

Los intelectuales buscaron la inspiración en tierras precolombinas, como el arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright (1867-1959) que viajó a México tomando recursos como la inclusión de flechas que reinterpretaba en sus diseños o el arquitecto Robert Stacey Judd (1884-1975) que introducía imágenes del mundo Maya y Azteca en sus dibujos y construcciones.

Robert Stacey Judd

“El hotel azteca” (1924-5) de Robert Stacey Judd 

Lo neoprecolombino estuvo muy presente en Sevilla en la Exposición Iberoamericana de 1929, con la recuperación de arquitecturas indígenas en la construcción de sus pabellones americanos y la selección de piezas relacionadas con esas culturas.

La pintura, la escultura e incluso las artes aplicadas, como la cerámica o joyería, incorporan estas influencias. Podemos observar interesantes cerámicas de Carlos Mérida (1891-1984) y joyas de Annie Albers (1891-1994), una artista que cuando vivió en Chicago viajó con frecuencia a México. Su procedencia de la Bauhaus se refleja en la economía de medios, con los que afronta su trabajo como este collar desarrollado con horquillas.

Annie Albers

Collares (1940) de Annie Albers

La danza no fue ajena a esta tendencia pudiendo apreciarse ballets de la coreógrafa y bailarina estadounidense Marta Graham (1894-1991) con inspiración precolombina, o danzas incas de la famosa bailarina Carmen Tórtola Valencia (1882-1955) que bailaba descalza y con serpientes.

A mediados del siglo XX los lenguajes de vanguardia se mezclaron con las reminiscencias prehispánicas. Un buen ejemplo es el artista uruguayo Joaquín Torres García (1874- 1949) que pretendía crear un lenguaje universal cuyo origen fuera el arte prehispánico. Recurrió a la simbología para transmitir ideas, introduciendo signos de modernidad a través de la geometría con protagonismo de líneas verticales y horizontales que encerraba en un marco.

Torres García

«El templo vacío» (1938) de Joaquín Torres García.

Surge así la abstracción geométrica con ejemplos en la muestra de Lygia Pape (1927- 2004) o Josef Albers (1888-1976). “Tenayuca” de Albers, corresponde a una pirámide mesoamericana que configura una serie arquitectónica inspirada en las construcciones mexicanas de antiguas civilizaciones.  Se detecta su obsesión por la línea y el color que caracterizarán su obra venidera. Le interesaba cómo el arte podía producir simultáneamente diferentes ideas, apreciando la ambigüedad de significados.

Josef Albers

“Tenayuca” (1943) de Josef Albers

Henry Moore (1898-1986) estudió la cultura precolombina durante toda su vida. Una de sus primeras esculturas fue “Figura yacente”, que recuerda a un paisaje ondulado y que fue producido específicamente para un espacio. Inicialmente trabajó en una más pequeña que empleó como modelo. Refleja la influencia de Chac mool, un espíritu de la lluvia de la cultura tolteca-maya que se representa reclinado, siendo una postura sobre la que ahondará a lo largo de su obra. Una escultura simplificada que tiende a la abstracción y que, en esta ocasión, introduce agujeros redondeados como si se trataran de formas orgánicas. Empleó durante décadas piedras indígenas inglesas como la Hornton con la que construyó esta escultura.

Henry Moore

“Recumbent Figure” (1938) de Henry Moore

Las enigmáticas serpientes quetzales, que tenían los poderes del Dios azteca de controlar el clima y la atmósfera, inspiran a la escultura moderna. En la muestra se aprecian diferentes ejemplos como el del mexicano Mathias Goeritz (1915-1990) que impulsó la arquitectura emocional y presenta una serpiente geométrica formada por una sucesión de cuadrados en los que se maximiza el colorido.  El venezolano Carlos Zerpa (1950) recrea la serpiente con discos de vinilo o Luis Díaz Aldana (1939) que la realiza a partir de una construcción abstracta geométrica de madera.

Mathias Goeritz

La influencia prehispánica llega al Pop Art con ejemplos como el del artista Roy Lichtenstein (1923-1997) que representa el encuentro mitológico de dos serpientes emplumadas o el texano Robert Rauschenberg (1925-2008) que introduce imágenes precolombinas junto a deshechos de la calle, como el menú de una taberna. Se refleja en los comics, los naipes, el cine y en los diseños de las portadas de vinilo.

Roy Lichtenstein

“Encuentro mitológico” (1979) de Roy Lichtenstein

Las líneas de Nazca de Perú que se diseñaron como un calendario astronómico precolombino inspiraron en Estados Unidos en los sesenta el Land Art o el arte sobre la tierra. Este nuevo movimiento pretendía escapar de las salas cerradas que conforman una galería de arte para generar creaciones que alteraran el paisaje y emocionaran al público. Debían fotografiar las obras para permanecer en el tiempo y no desaparecer ante las condiciones atmosféricas como el viento o la lluvia. En la muestra podemos apreciar ejemplos de la artista cubana Ana Mendieta (1948-1985), del inglés Richard Long (1945) o del brasileño Vik Muniz (1961) que con un coche dibuja símbolos como este imán que debe fotografiar desde un helicóptero para poder apreciar su totalidad.

Vik Muniz

“Imán” de la serie Earthworks (2006) de Vik Muniz

El arte textil se presenta en esta exposición con ejemplos de los últimos siglos. La artista peruana Elena Izcue (1889- 1970) fue pionera en crear patrones de diseño con animales y formas geométricas basándose en la iconografía precolombina. Con sus estampados desarrolló un lenguaje propio que denominó “Renacimiento precolombino”. Se interesó en la enseñanza a niños. Configuró manuales de dibujo en los que realizaban series con esos motivos ancestrales que llevaba a las escuelas para que los niños aprendieran su identidad. Asimismo, podemos encontrar ejemplos más actuales de otras artistas como la chilena Cecilia Vicuña (1948) o la recientemente nombrada premio Nacional de Artes Plásticas, Teresa Lanceta (1951). Quedó fascinada con los tejidos de los indios americanos y decidió realizar una serie en la que trató de plasmar esa emoción. Para ello, recurrió al dibujo en zigzag que le recordaba a las puntas de las flechas y a los tipis, que apuntan al cielo.

Teresa Lanceta“Navajo I” (1990) de Teresa Lanceta

La muestra finaliza con una vitrina repleta de cabezas cefalomorfas de cerámica en la que se combinan piezas precolombinas, actuales y del siglo XX como la de Paul Gauguin (1848-1903), cuya abuela era peruana, lo cual explica su interés por las vasijas. Se mezcla la tradición y la modernidad empleando diferentes códigos y generándose un diálogo entre las piezas.

Fundación Juan March vitrina

Las salas están inspiradas en los diseños gráficos del diseñador mexicano David Consuegra (1939-2004) de forma que las propias vitrinas y elementos visuales siguen la misma estética.

En total más de seiscientas obras nos muestran cómo en la actualidad pervive la influencia de esas culturas ancestrales e indígenas a través de la geometría, el color, el kitsch y el empleo de técnicas y artes milenarias como la cerámica reinterpretada en el contexto actual.

Hasta el 10 de marzo de 2024

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