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Otobong Nkaga En El IVAM En Valencia

Otobong Nkaga en el IVAM en Valencia

He de reconocer que salvo algunas excepciones como Kara Walker me conmueve menos el arte africano que el arte occidental del que me siento más cercana. Así que cuando vi que en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) había una exposición de una artista africana que desconocía, mis prejuicios hicieron que la dejara para el final.

Mis bajas expectativas sobre la muestra de la artista nigeriana Otobong Nkaga (1974) hicieron que pasara rápido la primera sala en la que se exponía un gran tapiz y dibujos de colores. Sin embargo, al pasar a la segunda sala dominada por una instalación a base de jabones con gran calidad estética me detuve al instante y regresé a la anterior para observarla en detalle.

Dibujos con gran colorido que le dan un cariz alegre pero que al analizarlos en detalle descubres que trata temas profundos con los que denuncia costumbres y conductas. La poesía se mezcla con lo político. Representa escenas domésticas y familiares en las que resalta el trabajo y conflictos de la mujer incluyendo armas, objetos o situaciones violentas. Cuerpos sin cabeza que ponen énfasis en la acción y en ocasiones partes del cuerpo aisladas como brazos y rostros que se aproximan al surrealismo. Reivindica lo manual, contra la máquina que reemplaza a nuestro cuerpo. Le preocupa cómo la inteligencia artificial acabará también desplazando a nuestro cerebro y alienando a nuestra mente y a la creatividad. Otobong Nkaga

La segunda sala responde a una investigación desarrollada en Valencia, donde la cerámica siempre ha sido fundamental. Junto a unos artesanos, configura esculturas de arcilla que nos transmiten la fragilidad de la naturaleza, la económica y la política. Conservan aceites aromáticos que nos permiten enriquecer la experiencia y que la muestra sea además de visual olfativa.

Otobong Nkaga

“Anhelo de luz del sur”

Volviendo a los jabones que tanto me fascinaron, descubro que es un proyecto de economía circular que se implementa en tres fases. La primera fue en la Documenta 14 donde se producía in situ el jabón a base de carbón vegetal, lejía, mantequillas y aceites del Mediterráneo, Oriente Medio y Africa. Le interesaba cómo el aceite nos conecta a todos, al mar y a la tierra. Posteriormente, en Kassel, exponía y vendía esos jabones, que vuelve a vender en Valencia. Los beneficios se destinan a la tercera fase del proyecto, la financiación de un espacio artístico sin ánimo de lucro en Atenas y la fundación nigeriana sin ánimo de lucro Carved to Flow que investigará los materiales empleados en distintas culturas y fomentará la experimentación e intercambio local. Cada pastilla de jabón se comercializa en una caja que incluye un poema y reconozco que no me pude resistir.

Las pastillas de jabón forman torres que se inspiran en depósitos de Siria y Palestina. Analiza la relación entre la tierra y las personas y manifiesta cómo la gente suele acabar huyendo de la tierra donde se producen los recursos naturales.

Otobong Nkaga

“Tallado para fluir” (2017)

En la última sala, un suelo volcánico simula excavaciones y una colina de minerales y sal. Los pliegues son como heridas que sufre el paisaje. Representa una zona devastada de Namibia. Refleja cómo el ser humano con sus ansias capitalistas extrae materias primas transformando el paisaje. Hay que tener en cuenta que Africa es uno de los continentes con mayores fuentes de recursos naturales.

Otobong Nkaga

“Maniobras sólidas· (2015)

En definitiva, esta artista nigeriana, premio Nasher de escultura, reflexiona sobre la relación del ser humano con la naturaleza subrayando las problemáticas de su tierra con una estética muy cuidada e innovadora.

Hasta el 7 de enero de 2024

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