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Luis Gordillo En Alcalá 31

Luis Gordillo en Alcalá 31

El artista sevillano Luis Gordillo (1934) ha conseguido crear lo que considero que hace un buen artista, un lenguaje propio que le hace inconfundible. Lo ha mantenido a lo largo de décadas lo que no implica que toda su obra sea similar, sino que siendo muy distinta mantiene un hilo conductor.

He de reconocer que es un estilo que no supe apreciar en sus inicios. Lo consideraba muy complejo y alejado de las líneas simples que habitualmente suscitan mi interés. Sin embargo, con el tiempo he ido sido capaz no sólo de entender esa lógica, sino incluso de encapricharme con alguna de sus obras.

Luis Gordillo

Tenía ganas de ver la retrospectiva de la sala Alcalá 31 que abarca las últimas décadas del artista, desde el año 2000, y que continúa la última exposición que tuvo lugar en el Museo Reina Sofía en el 2007 que hacía un repaso a su obra desde los años sesenta.

De hecho, la obra “Martirologio cromático”, que nos da la bienvenida, fue precisamente la que cerró la muestra que tuvo lugar en el Reina Sofía. Recuerda a una gran cabeza pensante, cuya mirada queda oculta por paneles colmados de dibujos en los que predomina una misma paleta cromática. Es un anticipo de lo que veremos posteriormente en forma de ideas, pensamientos y sensaciones.

Luis Gordillo

“Martirologio cromático” (2006)

Tras ella, da comienzo la muestra encontrándonos en la parte derecha una serie de papeles en los que dibujos automáticos nos permiten adentrarnos en el inconsciente del artista. A pesar de su dominancia abstracta no podemos evitar intentar identificar rostros o paisajes en ellos. Su experimentación y aparente rapidez se conjuga con una armonía cromática, consiguiendo un resultado  sorprendente.

Luis Gordillo

La pintura es protagonista, pero su espíritu inquieto le lleva a explorar otros medios que alterna como la fotografía, el collage y el dibujo. De hecho, en los últimos tiempos ha ido reemplazando el dibujo con imágenes digitales que construye en el ordenador. Así “Naufragio” nos muestra imágenes de los objetos que deja en el fregadero de su estudio de los que sabe extraer su potencia estética otorgándoles un toque dramático.

Luis Gordillo

“Naufragio”

El dúplex, cada vez más recurrente, puede incluso llegar a convertirse en triplex. La plasmación de una imagen de forma repetitiva desde un plano paralelo genera una narrativa.

La ironía es una constante en su trabajo que combina con la generación de extrañeza. Superpone capas e introduce elementos que le dan un toque de humor como un osito de peluche o un muñeco de plástico de una jirafa.

Luis Gordillo

Para él la pintura es un mapa de posibilidades. Fotografía lo que va aglutinando en el estudio, configurando una creación como este mural. Una seriación a base de la multiplicación de una imagen, a la que introduce alteraciones, de forma que cada elemento es único. Genera un efecto de caleidoscopio.

Luis Gordillo

Si bien no fui capaz de encontrar un orden expositivo en la misma que me permitiera estructurar mejor su obra, sí que pude ahondar en la evolución de su estilo.

Me encanta cómo consigue generar una armonía a pesar de recurrir a muchos colores y formas que se entremezclan creando sinuosos laberintos con un aspecto celular. La simetría es una constante y lo consigue tanto con la repetición de formas que se superponen unas a otras, como con el empleo repetitivo de pares del mismo color o de dibujos enmarcados en cuadrículas.

Sorprende con este centenar de obras expuestas y nos transmite su gran energía que le ha hecho valedora de muchos galardones como el Premio Nacional de Artes Plásticas o el Premio Velázquez.

Hasta el 14 de enero de 2024

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