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Eva Fábregas En El Centro Botín De Santander

Eva Fábregas en el Centro Botín de Santander

Es curioso cuando descubres un artista nuevo y de repente comienzas a encontrártelo en diferentes espacios.

Descubrí la obra de la artista catalana Eva Fábregas (1988) ya hace años en el certamen de jóvenes artistas que se expone anualmente en la Casa Encendida bajo el título de «Generación». Este año vi su obra en la feria de Arte Contemporáneo ARCO donde recibió el premio ARCO de la Comunidad de Madrid. Me hizo entonces especial ilusión descubrir que exponía en el Centro Botín de Santander y poder conocer su obra con mayor profundidad.

Se compone de unas formas blandas que se apilan en el suelo o surgen de las paredes y techos. En una primera impresión no pude evitar que me recordaran a las instalaciones del artista brasileño Ernesto Neto (1964) que en ocasiones cuelga del techo medias rellenas de especias creando espacios oníricos y esparciendo el olor por toda la sala. En ese momento dudé de si aportaba algo respecto a este artista o si era demasiado parecida a su obra. Sin embargo, sabía que tenía algo que me gustaba.

En Santander, recurría otra vez a esos objetos blandos. Unas esculturas hinchables que se extienden y retuercen como un intestino y que recorren todas las salas como si fuera un gusano royendo las paredes. Son formas de gran tamaño que se mezclan con la obra de otros artistas que como ella han disfrutado de una beca en la fundación Botín.

En todas las salas el protagonismo lo tiene la obra de Fábregas que destaca por su tamaño, por su color rosa dominante, por su disposición inusual en el espacio y por su materialidad.

Ella comenta que es como si un nuevo ser se hubiese colado de la bahía invadiendo la sala con sus tentáculos. La muestra se denomina “Enredos” y realmente da la sensación de que es algo que no sólo se inmiscuye en el museo, sino que se enreda entre las salas y con obras de otros artistas. De hecho, es ella la que ha realizado la selección de obras del resto de artistas con los que comparte la exposición.Eva Fábregas

Escoge las esculturas de David Bestue (1980) que realiza con materiales perecederos y orgánicos blandos como ella, que van evolucionando al ser realizados con materiales como cera, papel maché o pétalos de flores. Para confeccionar la forma se inspira en el cuerpo de su pareja modelando partes de su cuerpo como el tobillo, la rodilla o parte de la espalda. Lleva implícito un matiz sensual al igual que la obra de Fábregas.Eva Fábregas

“Escultura de flores” de David Bestué

También podemos contemplar una grieta en la pared rellena de bisutería como si fuera una herida realizada a un edificio moderno de la artista madrileña Sara Ramo (1975), una artista que sigo con gran interés.Sara Ramo

“Hendija” (2019) de Sara Ramo

El artista vasco Asier Mendizábal (1973) extrae unos escálamos de las góndolas venecianas, que saca de su contexto dotándoles de un carácter escultórico y teatral. Los representa en blanco y negro quedando en un segundo plano frente a las grandiosas esculturas de Eva Fábregas.

Eva Fábregas

Al fondo, “Forcolea. I, II, III, IV y V” de Asier Mendizábal.

En la última sala se apilan esos seres enigmáticos de colores pasteles. Fábregas se interesa por la arquitectura para proponer cómo ocupar y disponer su obra en el espacio. Emplea materiales textiles, de látex o resinas que generan el deseo de tocarles. Recurre a diferentes escalas contrastando lo macro y lo micro. Consigue un efecto perturbador al topar con esas esculturas corporales que mezclan lo lúdico con el deseo. A la artista le interesa hacer sentir al público.

Eva Fábregas

Por último, quiero hacer mención a sus fantásticos gouaches que nos permiten sumergirnos en el mundo de la artista con formas sinuosas que se superponen sobre otras con cierto erotismo.

Eva Fábregas

“Polifilia” (2023) de Eva Fábregas

En definitiva, una interesante labor artística y curatorial de la artista catalana que genera literalmente “enredos” con obras de otros artistas que han participado en la beca del centro Botín y con los que construye un turbador universo en el que da la impresión de que una especie invasora se apropia de las salas del museo.

Hasta el 15 de octubre de 2023

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