Saltear al contenido principal
Soledad Sevilla En El Kursaal De San Sebastián

Soledad Sevilla en el Kursaal de San Sebastián

En el Kursaal de San Sebastián tienen una programación muy variable. Alterna exposiciones de artistas vascos con menor interés artístico, con otras de mayor calidad que sorprenden como la actual de la artista valenciana Soledad Sevilla (1944).

Precursora de las instalaciones, nos recibe una instalación realizada específicamente para esta muestra, a base de hilos de algodón que se disponen en vertical tejiendo el espacio y componiendo grandes formas arquitectónicas. Tras la oscuridad asoma una luz azul que define las líneas y nos traslada al mundo interior de Soledad. Se captan la profundidad y el volumen a partir de esos haces de luz que componen planos y formas geométricas frágiles y sutiles como la luz y el sonido.

Soledad Sevilla

“Nada temas” (2023)

Posteriormente podemos apreciar la serie “Arquitecturas agrícolas” que resultan de la observación de la naturaleza, inspirada en los secaderos de tabaco granadinos, donde se colgaban las hojas de tabaco para protegerlas del sol y de la lluvia. Reproduce estas construcciones rurales en metal, papel o neopreno, manteniendo el juego de luces y sombras que generan los huecos propios de las maderas resquebrajadas. Intenta crear lo que ella denomina “contrapaisaje” ya que parte de la observación del paisaje, pero impidiendo su visión.

Soledad Sevilla

“Arquitecturas agrícolas” (2013-2016)

Quizás la serie más conocida de la exposición es la que corresponde a “Permutaciones y variaciones de una trama” en el que continúa con la abstracción geométrica con la que se aproxima a la naturaleza y a la arquitectura. A base de color y superposiciones configura un universo plástico que corresponde a los años 70 y 80.

Soledad Sevilla

“Permutaciones y variaciones de una trama” (Años 70 y 80)

Otra de las series que crea se denomina “Muros” en las que pone un foco en esas paredes para representar las hojas de las plantas trepaderas que se acumulan sobre ellas configurando un paisaje poético y lírico. Las hojas presentan variadas tonalidades que reflejan el paso del tiempo y la frugalidad de la vida. Una pintura minuciosa en gran formato con el que pretende atrapar al público, exigiendo una contemplación pausada que le introduzca en su mundo de emociones.

Soledad Sevilla

“Sal” (1998)

En definitiva, podemos disfrutar de una buena muestra del trabajo de los últimos cincuenta años de esta artista, Premio Velázquez de Artes Plásticas (2020), además de Premio Nacional de Artes Plásticas (1993), en el que investiga sobre la geometría, el espacio y la luz en búsqueda de belleza con un lenguaje poético y gran sensibilidad.

Hasta el 28 de mayo de 2023

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba