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«Mujeres Luchadoras» En Casa De México

«Mujeres luchadoras» en Casa de México

Cuando me recomendaron la exposición “Mujeres luchadoras” por un lado, me hizo sonreír ya que me sentí plenamente identificada y, por otro, me dio un cierto miedo de que estuviera muy politizada y respondiera a esa corriente del feminismo que tan poco se adecúa con mi forma de ver a la mujer. Sin embargo, en cuanto recordé quién me lo recomendaba supe que me iba a encantar.

Tanto es así que corrí a verla esa misma tarde con miedo a perdérmela ya que acababa este mismo fin de semana. Siempre es un placer además visitar la Casa de México porque tienen una programación fantástica, no sólo de exposiciones, sino también de talleres así como un restaurante y tienda que dan magistralmente a conocer la cultura mexicana. De hecho, cuando llegué a sus instalaciones unos artesanos mexicanos estaban haciendo allí mismo unas velas con flores de cera que vendían en la tienda junto a otros objetos artesanales del país. Era maravilloso ver cómo no había nadie que entrara en la tienda y no saliera con algún objeto, reflejo de esa necesidad que tenemos en la ciudad de reconectar con la naturaleza y el arte manual.

La muestra toma el nombre de una serie de fotografías de luchadoras bajo el ring de la artista mexicana Lourdes Grobet (1940-2022) que investigó sobre este tema durante décadas.

A partir de ahí otras formas de lucha, como la primera obra que nos encontramos sobre la escalera principal de la artista española que se exilió a México, Marta Palau (1934-2022). Profundiza sobre el deseo femenino. Parte de unas medias blancas translúcidas, en las que fluyen algunos pedazos de algodón en su interior, que emanan del techo hasta el suelo como si se tratara de una cascada. Podría estar haciendo alusión a un río de espermatozoides, siendo una alegoría de la fecundación.

Marta Palau

“Cascada” (1978) de Marta Palau

Casualmente esta semana estuve con una periodista española que vivió varios años en México y nos relataba la problemática de acoso sexual que hay en el transporte público. Un problema del que es consciente la sociedad que decide crear vagones específicamente para mujeres y promover la denuncia si hay contacto visual ininterrumpido durante varios segundos ya que se considera acoso. Realmente me impactó y no me sorprendió encontrar una obra que lo visibilizara.

En forma de tendedero, un acto muy femenino, Mónica Mayer (1954) realiza un taller en el que pregunta a mujeres cuándo es la última vez que han sido sometidas a un acoso, cómo se sintieron…. Las mujeres contestan en unos papeles rosáceos, volviendo a incidir en la especificidad femenina, que se cuelgan en esas cuerdas y se exponen al público. Coloca papeles vacíos junto a la obra para animar al espectador a que participe no sólo leyendo esos relatos sino narrando sus experiencias que puede colocar directamente en la obra o introducir en un buzón si prefiere el anonimato.

Mónica Mayer

“Tendedero” (1978, 1979, 2016) de Mónica Mayer

Otro de los temas complicados para la mujer en México es cuando huyen tratando de pasar la frontera a Estados Unidos y son raptadas y forzadas a trabajar como prostitutas. La artista Maya Goded (1967) es cineasta y aprovecha ese lenguaje cinematográfico para narrar a modo de fotograma situaciones de violencia, narcotráfico o prostitución en la zona roja de Reynosa en Tamaulipas. Las miradas, las posturas, la ausencia de ropa y los tatuajes con imágenes como la Santa Muerte nos transmiten con terror su destino.

Maya Goded

“Welcome to lipstick” (2009-2013) de Maya Goded

Dulce Pinzón (1974) homenajea a los inmigrantes mexicanos que consiguen llegar a Estados Unidos disfrazándoles de super héroes y representándolos en situaciones cotidianas como ir a la lavandería o coger el metro. El aspecto de lucha por adaptarse y progresar queda intrínseco.

Dulce Pinzón

“Harvey Birdman” y “Wonder-Woman” (2019) de Dulce Pinzón

Martha Pacheco (1957-2021) en “Sin ningún pudor” hace un dibujo de un cuerpo muy detallado hasta el punto de parecer una fotografía. Pertenece al colectivo artístico SEMEFO (Servicio Médico Forense). Se acerca a los asesinatos violentos y los denuncia resaltando cómo muchos ni siquiera son reclamados a la morgue perdiendo su identidad y dignidad. El título de la obra lo realiza siguiendo la tipografía de una revista que trata este tema. Usa el morbo para denunciar.

En esa misma línea, Teresa Margolles (1963) expone las mantas que envuelven los cadáveres, como consecuencia de asesinatos, que se pueden encontrar en las calles, para atestiguar las ejecuciones que tienen lugar en el norte de México. La crudeza del tema hace que la imagen sea escalofriante.

Teresa Margolles

“Encobijados” (2008) de Teresa Margolles

En total cuarenta y siete obras de treinta artistas visibilizan la complejidad con el que la mujer debe luchar por su propia supervivencia o intimidad. Una ejecución magnífica que retrata la sociedad mexicana.

Hasta el 21 de mayo de 2023

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