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Carmen Calvo En El IVAM En Valencia

Carmen Calvo en el IVAM en Valencia

Cuando viajo me encanta investigar si hay alguna exposición interesante en la ciudad ya que sé que si consigo verla se convertirá en en una experiencia especial y memorable.

En esta ocasión fui a conocer la muestra de la artista valenciana Carmen Calvo (1950) de la que ya hablé en este blog, a la que aprovechando el recientemente otorgado premio Julio González, decidieron dedicarle una exposición en el Instituto de Arte Moderno de la ciudad (IVAM).

La muestra abarca el periodo desde finales de la década de los sesenta hasta la actualidad. A través de su obra construye una imagen del mundo de la que subyacen sus deseos, miedos y obsesiones.

Por un lado, hallamos a Carmen como recolectora de objetos con los que recrea su taller mostrando repeticiones cerámicas, objetos creados a partir de cartones de leche y el horror vacui de las cosas inacabadas de su laboratorio. Emplea cualquier elemento como postales, fotos o puñales que hieren y matan la cerámica.

Carmen Calvo

De hecho, una de las primeras obras que nos encontramos es “Silencio 1, silencio 2”, una metáfora sobre la violencia contenida que puede acabar con la vida. Sobre una recolección de lápidas de mármol blancos penden miles de cuchillos de cerámica blanca de forma amenazante. Otorga nuevos sentidos a los materiales.

Carmen Calvo

“Silencio I y II” (1995)

Uno de sus temas recurrentes es el de la mujer del que le preocupa su posición de inferioridad. Hay que tener en cuenta que en 1989 cuando se inauguró el IVAM sólo había dos mujeres en la colección: Roberta González hija de Julio González y ella, la única artista viva.

Para ello denuncia las normas religiosas, políticas y sociales que afectan al género femenino. Se basa en estereotipos como el cabello de las mujeres. Una larga melena es símbolo de belleza, de sumisión e incluso se relaciona con la prostitución. Jugando con la dualidad nos habla de identidad y de sexualidad denunciando la violencia de género.

Carmen Calvo

“Et pourlèche la face ronde » (2013)

Otro de los elementos que emplea habitualmente son las muñecas y seres inanimados. Podemos contemplar a Pinocho que refleja las mentiras de la sociedad. Aparece en una urna haciendo referencia a cómo a veces tenemos a los niños en una urna de cristal. Nacen puros, pero les encerramos en un mundo irreal y no les dejamos actuar.

Carmen Calvo

Los maniquís son otra forma de hacer referencia a la mujer que, por un lado, tiene un ideal físico al que se quiere parecer y, por otro, puede llegar a ser cosificada por el hombre jugando siempre con el doble sentido. Presenta la violencia de los cuerpos a partir de su dislocación lo que muestra nuestra maleabilidad como si fuéramos marionetas.

Carmen Calvo

“No espero al otro que también soy yo” (2021)

En la instalación “La naturaleza agita” cientos de dedos con las uñas pintadas de rojo salen de las paredes, suelo y techo de una pequeña habitación, acaparando nuestra atención y dotándole de un sentido sexual y amenazador.

Carmen Calvo

“La naturaleza agita” (2010-2018)

Por último, suele escoger fotografías de mujeres anónimas a las que les tapa partes de la cara como los ojos o la boca como en un acto en el que se les priva de ver o hablar, haciendo un guiño a las mujeres silenciadas.

Carmen Calvo

“Queridas mías” (2020)

En definitiva, Carmen lleva desde los 19 años configurando su mundo poético en el que saca a relucir sus obsesiones como la sexualidad, la desigualdad, la educación y la infancia. Por medio de la recopilación de elementos desechados por una sociedad consumista, los interviene y construye collages, reinterpretándolos y otorgándoles un segundo sentido que nos llevan a sentir y a reflexionar sobre el tema tratado.

Hasta el 15 de enero de 2023

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