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Alexander Apóstol En El CA2M

Alexander Apóstol en el CA2M

Hay veces que me cuesta encontrar el momento para ir a Móstoles a ver las exposiciones del Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M) pero soy consciente de que suelo salir de allí engrandecida tras haberme hecho reflexionar sobre algún tema y haberme deleitado con alguna propuesta estética. En esta ocasión, vi que finalizaba la del venezolano Alexander Apóstol (1969) y no quise demorar mi visita.

Aunque Alexander vive desde hace años en Madrid, sigue unido a sus raíces y aprovecha su obra para profundizar en la situación política de su país.

Comienza con la serie “Dramatis personae” en la que retrata en blanco y negro a la sociedad política venezolana etiquetando en la parte inferior la posición y actitud de cada persona de forma crítica. Muestra estereotipos como “La oligárquica patriótica”, “El demócrata soberbio”, “La profesional desempleada”, “El empresario a dos aguas” o “El refugiado que suda fronteras”. De esta forma denuncia el totalitarismo y la situación política de Venezuela. Con el título de la serie hace referencia a la teatralización que supone la creación de un régimen autoritario.

Habla de identidad y como los transgéneros son los que más han tratado este tema, decidió utilizarlos como modelos para sus retratos de personajes postchavistas. Son además miembros de ONGs que defienden los derechos humanos de la sociedad lo que encajaba perfectamente con su discurso. A través de la escenificación y la ficción nos muestra el transformismo de los regímenes autoritarios.

Alexander Apostol

‘Régimen. Dramatis personae’ (2018)

El cinetismo y el arte geométrico fueron formas de expresión ideales para los artistas venezolanos ya que representaban la industrialización, la modernización y la transformación de la sociedad. Se pretendía crear una sociedad democrática y justa basada en el desarrollo económico y el progreso. Con la llegada de Chaves se destruyeron muchas obras de arte público de ese momento por lo que transmitían y se sustituyeron por un arte propagandista.

Alexander Apóstol

“Contrato Colectivo Cromosaturado! (2012)

La geometría tradicional del arte moderno venezolano se identifica con la democracia y las clases altas. Alexander simboliza la pérdida de legitimidad e identidad de los partidos como una pérdida de color. Refleja la debilidad del sistema de partidos políticos que se ven dominados por un sistema militar.

Alexander Apostol

“Color is my business” (2012-2016)

Con la destrucción de la democracia desaparecieron los partidos más débiles. En la serie “Partidos políticos desaparecidos”, se vale del colorido de su logo para convertirlo en una pintura geométrica abstracta que realiza sobre tablones aludiendo al constructivismo de artistas venezolanos del régimen democrático anterior como Carlos Cruz Díez o Jesús Rafael Soto. Posteriormente fotografía la pintura y la destruye como una metáfora de lo que hace el nuevo régimen y le dota de un cariz documental.

En “Ensayando la postura nacional” enfatiza en el cuerpo, el gesto y la postura para analizar la representación de género, raza, etnia y clase social desde las estructuras de poder. De esta forma hace referencia a las culturas dominantes y a los marginados.

Alexander Apostol

“Ensayando la postura nacional’ (2010) y ‘Partidos políticos desparecidos” (2018)

 En definitiva, trata de visibilizar las problemáticas de su país, un panorama que se repite en otros países latinoamericanos que han pasado a tener regímenes totalitarios. Para ello, se sirve del color y de las formas creando un ambiente exuberante y tropical.

Hasta el 6 de noviembre de 2022

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