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Miró En Chillidaleku

Miró en Chillidaleku

Uno de esos espacios artísticos mágicos que tenemos en San Sebastián es Chillidaleku, la casa del escultor de San Sebastián Eduardo Chillida (1924-2002) con un gran jardín en el que se exponen sus esculturas, lo que permite pasear y disfrutar de su entorno contemplando sus obras en estado natural. Alberga 54 esculturas que se disponen tanto al aire libre como dentro del caserío de Zabalaga.Chillida

Recientemente ha reabierto gracias a la colaboración con la galería de arte suiza Hauser & Wirth que está presente en Nueva York, Londres y París entre otros. No es su única forma de desembarcar en España ya que llevan dos años realizando exposiciones en Menorca en el mes de agosto para atraer la atención de los veraneantes. En 2017 iniciaron una colaboraración con este museo y han comenzado a desarrollar actividades más allá de las exposiciones, que consiguen que sea un incentivo más para ir.

Nosotros decidimos ir a su cine de verano, al que también habíamos acudido el año anterior. Una excelente programación en una gran pantalla que se expone en el jardín, en el que cada uno coge una tumbona y se coloca donde desee con la bebida y palomitas que previamente ha solicitado en el bar. Este año hacía un tiempo delicioso y disfrutamos de una noche cálida y estrellada. El anterior, sin embargo, no sólo era más frío, sino que caía el clásico txirimiri que no conllevó la cancelación del evento. Todo lo contrario, el público seguía sentado en sus hamacas. Eso sí, con mantas y paraguas lo cual tenía un cierto romanticismo y gracia.

Antes de aposentarnos a ver la película aprovechamos para ver la exposición del artista catalán Joan Miró (1893-1983), que se mezclaba con obras de Chillida, de quien fue amigo. Ambos vivieron de jóvenes en París y en San Paul de Vence aunque decidieron volver a su tierra donde siguieron manteniendo relación.

Dos obras monumentales de Joan Miró se exponen en el jardín tratando sus temas recurrentes como los pájaros y las mujeres.

Miró se inspiraba en el mundo cósmico, como en “Pájaro solar” en el que destacan sus formas orgánicas inspiradas en la naturaleza. Le interesaron especialmente las aves que conectaban el mundo terrestre con el celeste. Está realizada en mármol y su color blanco contrasta con el verde de la naturaleza haciéndolo especialmente visible.

Miró

“Pájaro solar” (1968) de Joan Miró

La otra escultura está, sin embargo, fundida en hierro, siendo una concha de caracol la que recrea la cabeza de una mujer. Se convierte en otro de sus clásicos homenajes a la mujer a partir de latas, en el que se observa cómo embebe del surrealismo y dadaísmo, a partir del cual crea su lenguaje personal.

Miró

“Mujer” (1970) de Joan Miró

En el interior, la primera planta está dedicada al escultor vasco. Chillida era un apasionado de la biología y la naturaleza, lo que se refleja en el uso de materiales naturales como el hierro, el barro, la madera o la piedra, con su opacidad como el granito o translúcido como el alabastro. Le interesaba la forma generada alrededor de la propia escultura, introduciendo espacio en la materia.

Chillida

Obras de Eduardo Chillida

En la primera planta se agrupan las fantasías del artista catalán. Criaturas que denotan la libertad con la que crea. En 1979 dijo que él mantenía siempre los pies en la tierra y la vista en las estrellas.

Miró

“Mujer y pájaro” (1967) de Joan Miró

Creaba obras a partir de elementos cotidianos. En esta ocasión, a partir de un huevo y una pastilla de jabón usada es capaz de crear el cuerpo de una mujer.

Miró

“Monumento a la mujer” (1970) de Joan Miró

O en formato más pequeño, esculturas de bronce que producía a partir del ensamblaje de otros objetos cotidianos, se exponen junto a litografías denominadas “Maravillas” que reflejan su creatividad poética.

Miró

«Maravillas» de Joan Miró

En total 42 obras, de las que 20 son esculturas y 22 pinturas, se exponen en este museo jardín. Un paraíso escultórico en el que dialogan dos artistas coetáneos.

Una forma de ver sus puntos de relación y sus diferencias. Eduardo Chillida en 1984 describía la obra de Miró como una obra formada por curvas que tienden a la convexidad y que contrastan con las del artista donostiarra que se aproxima más a las concavidad.

Chillida ya había expuesto en dos ocasiones en la Fundación Miró y ésta es una forma de cerrar el círculo. Ese círculo tan presente en la obra de ambos artistas.

Hasta el 1 de noviembre de 2022

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