Saltear al contenido principal
Reflexión Sobre El Planeta En El Centro Conde Duque

Reflexión sobre el planeta en el Centro Conde Duque

Tenemos una gran suerte de vivir en Madrid todos aquellos a los que nos interesa el arte o la cultura. Existe una amplia oferta desde la prehistoria hasta el arte contemporáneo y parte de ella es de acceso libre con lo que sólo hay que poner un poco de interés para disfrutarla y crecer intelectualmente.

Uno de esos centros que pasan más desapercibidos, incluso para la crítica, es el Conde Duque. Es cierto que tiene una programación irregular pero muchas veces me he llevado grandes sorpresas.

En esta ocasión asistí a “Devolver el fuego”, una cita que casaba muy bien con los fogosos días madrileños que superaban los 40 grados. Con este título hace referencia a la mitología, cuando Prometeo robó el fuego a Zeus facilitando el avance de la civilización y del progreso. Podemos contemplar cómo a través de diferentes artistas se cuestiona el  uso de nuestros recursos naturales, entre ellos el fuego que se emplea para quemar y generar energía desprendiendo dióxido de carbono. Instiga a devolver ese fuego a Zeus haciéndonos meditar sobre nuestra actuación con la naturaleza y a buscar nuevas alternativas energéticas.

Todo transcurre en la sala de bóvedas, que es especialmente adecuada para generar espacios de pensamiento por ese carácter íntimo que produce la contenida iluminación bajo sus arcos.

Antes de llegar a la entrada de la sala, se bajan unas escaleras sobre las que reposa un gran tubo de la artista alicantina Nuria Fuster (1978). Un gran círculo cilíndrico, que parece provenir de la construcción, ha recogido el polvo del propio centro, así como otras zonas de Madrid. Cada cierto tiempo va devolviendo ese polvo al ambiente llevándonos a conectar con el origen de nuestra tierra y con la materia que prevalece al finalizar nuestra vida. Le gusta analizar cómo nuestro planeta y todo lo que tenemos alrededor está compuesto por partículas de polvo. Incluso nuestros sueños, unos sueños que denomina geológicos.Nuria Fúster

“Sueños geológicos”’ (2022) de Nuria Fuster

Al entrar en la sala encontramos una obra del artista portugués Alberto Carneiro (1937-2017) formada por  unos troncos de madera en el suelo, que parecen brotar de él. Configuran un pequeño bosque agonizante con forma de mandala recalcando su belleza.

Le acompaña un vídeo de la artista cubana Glenda León (1976), en el que observamos cómo vuelan unas mariposas por el cielo que de repente caen en seco al suelo haciéndonos reflexionar sobre su fragilidad y cómo esta gran belleza puede acabar extinguiéndose si la naturaleza se sigue deteriorando.

Glenda León

 ‘Sobre o meu Jardim’ (1998 – 1999) de Alberto Carneiro y «Espejismo II» (2019) de Glenda León

Otra aproximación al cielo por el artista brasileño Ding Musa (1979) en el que sobre un bello cielo azul sobrevuelan, esta vez, unos buitres que se alimentan de la basura depositada en las favelas que se sitúan al lado de grandes ciudades como Sao Paulo, contrastando la riqueza de la ciudad y la pobreza que le rodea.

Ding Musa

“Buraco” (2011) de Ding Musa

Por otra parte, la artista sevillana Julia Llerena (1985), hace otro despliegue en el suelo con piezas de arcilla cuadriculadas que se disponen a modo de mosaico. Analiza cómo la arcilla está formada por barro y agua, el mismo líquido con el que está formado nuestro cuerpo y que al mezclarse con la tierra crea un suelo transitable. Alude al modo de construcción artesanal, natural y manual que reivindica con su obra.

Julia llerena

“Ombligo, cuenco y agua” (2021) de Julia Llerena

El artista americano Dan Graham (1942-2022) crea sus reconocidos pabellones. Estructuras a base de metal, cristal y espejo que interactúan con el paisaje, multiplicándolo y poniéndolo en valor.

Dan Graham

“Model” (2011) de Dan Graham

La artista austriaca Eva Lootz (1940) investiga sobre el agua, no sólo como paraje natural, sino cómo el hombre se instala a su alrededor para aprovechar ese recurso. En esta ocasión,  crea una rama de mármol, sal y cristal con forma de río en el que al dividirse en dos nos lleva a pensar cómo a veces se abre un segundo camino en la vida que nos da una nueva oportunidad.

Eva Lootz

“Rama 3” (1984-2016) de Eva Lootz

Siguiendo con el agua, nos movemos del ámbito fluvial al marítimo en el que el artista gallego Lois Patiño (1983) evoca la belleza submarina que nos hipnotiza pero que se va deteriorando con la acción del hombre.

En definitiva, una reflexión en torno al uso de los recursos naturales en tierra, agua y aire que nos lleva a poner en valor nuestro planeta y a concienciarnos de su necesario cuidado.

Hasta el 17 de julio de 2022

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba