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El MACA Y Las Cigarreras En Alicante

El MACA y las Cigarreras en Alicante

Cuando llego a una ciudad nueva lo primero que hago es investigar sobre su panorama artístico. Es muy habitual encontrarse ciudades medianas españolas con museo de arte contemporáneo y, en ocasiones, centros culturales con una programación artística interesante.

Y ese es precisamente el caso de https://helgadealvear.com/artistas/prudencio-irazabal/Alicante. Lo primero que descubrí fue el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA). Acertadamente cuenta con varias colecciones de arte español de coleccionistas que han cedido generosamente sus obras y que nos permite hacer un repaso por importantes nombres.

Una de las colecciones fue donada por el artista alicantino Eugenio Sempere (1923-1985) con un total de ciento setenta y siete piezas que fueron realizadas entre las décadas de los años veinte y de los ochenta. La componen reconocidos artistas internacionales como Chagall, Giacometti o Bacon pero destaca especialmente la representación española con obras de Mompo, Rafols Casamada, Palazuelo o Genovés, entre otros.

A ella se suman la colección de la artista alicantina Juana Francés (1924-1990), miembro fundador del grupo El Paso y la colección Caja Mediterráneo que recoge más de doscientas obras muy centradas en los últimos cuarenta años, en los que se refleja una acumulación de energía, que se manifiesta en ilusión, desencanto, derroche o ingenuidad.

Así podemos apreciar el “Lecho de piedra” de la artista gallega Pamen Pereira (1963) rodeado por pinturas en las que predomina el minimalismo, como el lienzo monocromático malva del catalán Joan Hernández Pijuán (1931-2005) en la que sólo se advierte una línea que recorre su forma. En el otro extremo, otro lienzo de colores similares pero más intensos del artista Jose María Iturralde (1942) que juega con las ilusiones ópticas para generar profundidad. Estos lienzos contrastan con uno más oscuro del artista valenciano Jordi Teixidor (1941) y uno más claro del alavés Prudencio Irazábal (1954) que investiga sobre el universo cromático creando varias capas de color que se entremezclan.

MACA

No podía faltar una sala dedicada al artista alicantino Eugenio Sempere que promueve la simplicidad, la abstracción y la geometría. Profundiza en el movimiento y la ilusión óptica destacando sus poéticas esculturas de hierro y acero que realizó en los años 70 y que se expanden gracias al efecto de la luz.

Eugenio Sempere

Además, una gran exposición de Bruno Munari que proviene de la Fundación Juan March y que ya describí en este blog. Esta rotación de las exposiciones por el territorio español consigue darles una mayor visibilidad a un coste más asequible.

Posteriormente, me dirigí al centro de arte de las Cigarreras. Un edificio de colores con una nave que nos recibe diciendo “Democraticemos la democracia” del activista alicantino David García Andújar (1966) que interviene el espacio público. Considera que nos pertenece a todos y de alguna forma lo pretende conquistar.

Andújar

En el interior sorprende una exposición del artista navarro Fermín Jiménez Landa (1979) titulada “Fin del mundo” y que hace una reflexión sobre lo que es la concepción del tiempo, un tiempo finito en el que nos obsesiona su consumación y el futuro.

Fermín Jiménez Landa

Al entrar en la sala observamos unos cubos de madera en el suelo llenos de bolsitas de celofán moradas que contienen galletas de la fortuna. Galletas que están a disposición del público que puede participar saciando su interés por conocer nuestro destino.

Enmarca los mensajes que nos ofrecen las galletas y que nos anuncian si nos espera un futuro más o menos prometedor. “El futuro lo veo gris” o “El futuro está llegando” son algunos de los ejemplos que nos podemos encontrar tras esas galletas de la suerte. Nos hace reflexionar sobre hasta qué punto un simple objeto como una galleta puede realmente determinar nuestro destino. De alguna forma ridiculiza nuestras acciones obligándonos a racionalizarlas.

Fermín Jiménez Landa

Al avanzar en la sala, el artista anima al público a escribir en la pared sus presentimientos. Observamos mensajes como ”Mira hacia arriba y hacia adelante, aunque tropieces”,  “Todas tus decisiones son correctas” o “Que la tierra no desaparezca nunca”. Son deseos o recomendaciones para encarar el presente y el futuro.

En definitiva, una exposición en la que el artista no sólo cuestiona nuestra obsesión por determinar el tiempo y el futuro de nuestras vidas, sino que hace partícipe al público de esa reflexión.

Fermín Jiménez Landa hasta el 2 de septiembre de 2022

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