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Colección “Per Amor Al Art” En El Botánico

Colección “Per amor al art” en el Botánico

Todavía recuerdo una fantástica exposición que descubrí en el Jardín Botánico sobre el británico Matt Collishaw (1966) de la Fundación Sorigué que quedó grabada en mi retina. Solo el hecho de recordarla me hace volver a sentir ese placer.

Cuando vi que había una exposición de otra gran colección, “Per amor al art” de Bombas Gens, que dirige Vicente Todoli, exdirector de la Tate Modern, tuve la sensación de que esa experiencia se iba a reproducir. Sin ser tan espectacular, recomiendo plenamente su visita.

Escoge artistas de la colección que tratan elementos vegetales y crea un relato que dialoga con el jardín que lo alberga.

La muestra comienza con una serie del artista alemán Karl Blossfeldt (1865-1932), pionero de la “Nueva objetividad”. Trataba de plasmar una realidad objetiva narrando la sociedad de la posguerra alemana. Nos encontramos con una serie de plantas que no parecen provenir del medio vegetal.  Fotografías en blanco y negro que evocan a esculturas en hierro y que dan la impresión de haberse detenido en el tiempo.

Karl Blossfeld

“Cotula coronopifolia”, “Aconitum antora” y “Adiantum pedatum” (1928) de Karl Blossfeldt

Nos encontramos con otro artista alemán Hans Peter Feldmann (1941), que tiende a ilustrar series de imágenes clasificadas de forma ordenada. Busca la representación de una estética exagerada casi kitch. En esta ocasión, recurre a flores de gran formato que coloca sobre un fondo de color brillante que capta la atención del público y ensalza la flor.

Hans-Peter Feldman

« Blumenbild » (2006) de Hans-Peter Feldmann

Por otra parte, el artista francés Mathiew Mercier (1970) sitúa junto a varios ramos de flores naturales los pantones con la tonalidad de sus pétalos para evidenciar la clasificación de colores que se hace en el mundo digital. Refleja nuestra necesidad de clasificación. Al disponerlas junto a una carta cromática nos obliga a centrarnos en esa característica de la flor, su color, haciéndonos olvidar el resto de sus cualidades.

Mathiew Mercier

Mathieu  Mercier 

El cineasta lituano Jonas Mekas (1922-2019) nos presenta diferentes imágenes de flores realizadas desde distintos puntos de vista que ha ido inmortalizando a lo largo de su vida. Es como si se tratara de un diario de su vida, un cine poético. La naturaleza no se puede representar en un instante de forma estática, sino que requiere de movimiento para captar su esencia y su óptica subjetiva. Con ese fin graba en formato vídeo y luego lo pasa a fotografía.

Jonas Mekas

Jonas Mekas

Otro artista alemán, Thomas Ruff (1958), analiza los límites de la fotografía. Se define como un escéptico sobre la verdad de esta disciplina por esconder una manipulación del propio artista. Pretende cuestionar sus límites. Observó cómo apenas se había dado valor al negativo en sí mismo, sólo como medio para obtener una instantánea. Decidió representar los negativos de plantas, que adquieren un cariz escultórico.

Thomas Ruff

Thomas Ruff

Por otra parte, el artista japonés Nobuyoshi Araki (1940) destaca el colorido y la sensualidad en una serie completa de flores. Al estar unas junto a otras en una misma pared configuran un jardín. Un jardín cromático y voluptuoso.

Araki

 Serie ‘Flower Rondeau’ (1997- 2016) de Nobuyoshi Araki

En definitiva, la exposición recorre diferentes miradas sobre el mundo vegetal a través de un formato mayoritariamente fotográfico, lo que permite perpetuar el momento de eclosión de la naturaleza que es efímero, generando a su vez un diálogo con el jardín botánico que lo rodea.

Hasta el 22 de marzo de 2022

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