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Ignacio Uriarte En Nogueras Blanchard

Ignacio Uriarte en Nogueras Blanchard

En 2009 fui a la feria de arte “Art Berlín” donde tuve la oportunidad de conocer al artista Ignacio Uriarte (1972) nacido precisamente en Alemania aunque ha vivido a caballo entre su país de origen, España y México.

Así descubrí su obra que él denomina de forma muy adecuada “arte de oficina”. Y es que comenzó trabajando en grandes multinacionales dónde sufrió la monotonía del trabajo administrativo cargado de rutinas que se repiten de forma rítmica a lo largo de las ocho horas laborables. Decidió abandonar ese mundo por el arte que le proporcionaba una mayor libertad. Quiso plasmar sus vivencias bajo el cautiverio de la oficina para crear obras inspiradas en el minimalismo. Para ello, emplea instrumentos oficinescos como bolis Bics, máquinas de escribir o rotuladores y adopta prácticas sistemáticas y repetitivas.

Me fascina su constancia a lo largo de los años en el que ha creado un lenguaje que evoluciona dentro de ese mismo concepto y que nos va sorprendiendo con resultados tan atractivos como diversos.

Recientemente descubrí que exponía en Madrid y decidí ir con gran alegría a su inauguración. Fui incluso la primera en entrar a verla, evidenciando mi predilección.

Nada más entrar, nos reciben cuatro grandes obras de colores rojo, morado, azul y verde. Cada una de ellas presenta 12 variaciones de color que recuerdan a la obra gráfica del escultor indio de origen británico Anish Kapoor. Están compuestas por una serie de esferas en las que la luz parece penetrar en el papel. Aplica tinta de rotulador con un movimiento repetitivo de izquierda a derecha que evoca el rutinario ritmo administrativo.

Ignacio Uriarte

Posteriormente, reemplaza los rotuladores por una máquina de escribir con la que escribe la letra X de forma sistemática configurando cuadrados negros y rojos que se agolpan entre sí y parecen sentirse atrapados dentro del cuadro.

Ignacio Uriarte

Comienza con una serie de cuatro obras en los que domina el negro y los enfrenta a otros cuatro en el que predomina el rojo. Así hacen ocho cuadros, aludiendo a las ocho horas que se trabaja en una oficina. Los propios cuadros se convierten a su vez en formas geométricas de diferentes tamaños que se disponen de forma armónica en las paredes de la galería repitiendo el mismo juego al que hemos asistido dentro de cada obra, pero esta vez en los tabiques de la sala.

Ignacio Uriarte

Por último, continuando con la regularidad de la X mecanografiada, compone una serie de cuadros rojos y negros que parecen haberse liberado de su encierro superponiéndose unos sobre otros lo que recuerda a Malevich y a la historia sobre dos cuadrados de Lissitzky que mencionamos en este blog.

Ignacio Uriarte

En definitiva, una extraordinaria exposición en la galería Nogueras Blanchard, que nos permite conocer a un artista con un lenguaje muy personal. El arte de oficina.

Hasta el 5 de junio de 2021

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