Saltear al contenido principal
“El Arca. Lecturas Contemporáneas Del Archivo De Villa” En Conde Duque

“El Arca. Lecturas contemporáneas del Archivo de Villa” en Conde Duque

La comisaria de esta exposición, Pía Ogea, llevaba tiempo transmitiéndome su entusiasmo por este proyecto. Y es que se trata de una exposición singular en la que no sólo rememora el patrimonio que alberga el archivo de la villa, sino que establece un diálogo entre una selección de artistas contemporáneos y las propias piezas del archivo.

Con el título “El Arca” hace referencia al Arca de las tres llaves o Arca de los privilegios. Un depósito de documentación que desde la Edad Media atesoran y clasifican los ayuntamientos, alojando documentos como los privilegios reales o las reales órdenes. Este depósito llegará a configurar el Archivo General de la Villa de Madrid. Localizado actualmente en el Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque, registra información desde el siglo XII hasta nuestros días proporcionándonos testimonio sobre Madrid, su historia y las normas para regular la vida de los madrileños.

Al entrar en la sala nos encontramos con una obra de Ángela Cuadra, que escoge documentos del Archivo de la Villa sobre alineaciones de la ciudad próximas a Palacio para construir el retrato de su vida. Selecciona esas calles que frecuenta habitualmente y que atestiguan esos momentos que configuran la historia de su vida. Le interesa cómo en las calles de la ciudad se mezcla lo público y lo privado y, siguiendo esa pauta, reproduce su archivo personal y privado con documentos del archivo público.

Angela Cuadra

“Alineaciones” de Ángela Cuadra (2020)

A continuación, Marlon de Azambuja selecciona documentos históricos centenarios que, aunque pueden configurar un reportaje sobre la historia de un lugar nunca llegarán a reflejar la experiencia real. Para evidenciar esa carencia, expresa sus pensamientos sobre las historias que nos sugieren esos documentos, con plastilina blanca en la que sella sus huellas revelando esa experiencia o pensamiento personal de forma primitiva.

Marlon de Azambuja

Por otra parte, nos encontramos con Ignasi Aballi, un artista que recurre a la documentación y archivo para su obra de forma habitual. Su interés por la ausencia y el vacío le lleva a inspirarse en el desaparecido mercado de pájaros tropicales diseñado en el siglo XIX para la Plaza del Príncipe Alfonso (actual Plaza de Santa Ana). De la misma forma, crea un jardín compuesto por las plantas de sus trabajadores que desaparecerá también al finalizar la exposición.

Ignasi Aballi

La arquitectura está muy presente en los archivos, y el artista conceptual Carlos Garaicoa, que muestra especial interés por la arquitectura institucional, incide en su belleza y en el poder que simboliza. La cúpula es quizás uno de los elementos más representativas de ese poder. Con la palabra cúpula se tiende a hacer referencia a los líderes de una organización. Para contemplarlas debemos alzar nuestra mirada al cielo, mientras que los ciudadanos somos observados desde ellas. Carlos realiza un inventario de 44 cúpulas madrileñas que nos relatan las corruptelas del poder que inundan el suelo de la sala.

Carlos Garaicoa

“Cúpulas” de Carlos Garaicoa (2020)

Fernando Sánchez Castillo explora la historia y hace especial hincapié en la dictadura. En esta ocasión, opta por la lista de fusilados en 1808 que localiza en el Archivo de la Villa y la contrasta con un archivo personal compuesto de fotografías, documentos y otros objetos que hacen alusión a la guerra y posguerra civil. Este archivo personal fue configurado por medio de la adquisición de objetos a coleccionistas o familiares de las víctimas y aporta otro tipo de información que la de los propios informes del archivo.

Sanchez Castillo Sanchez Castillo

“Archivo paralelo” de Fernando Sánchez Castillo ()

Por último, me voy a detener en Marla Jacarilla, que extrae del Archivo de la Villa firmas de grandes artistas españoles, todos masculinos, y decide enfrentarlos a firmas de otros grandes artistas falsificados por ella, junto a la firma de algunos falsificadores. De esta forma cuestiona la autoría en el arte y constata cómo en los museos puede haber obras que no son auténticas, aunque no por ello dejan de tener su interés.

Marla Jacarilla

En definitiva, con esta exposición no sólo se recuerda el valor del patrimonio que acoge el Archivo, sino que se establecen lazos de conexión con la contemporaneidad artística que hacen uso del mismo, lo enriquecen o cuestionan dotándole de un valor adicional. Nos incita a reflexionar sobre nuestro entorno y nos lleva a cuestionar la configuración de la historia que habitualmente se crea empleando como base archivos históricos. Archivos que nos aportan una valiosa información, aunque con sus limitaciones.

Hasta el 21 de marzo de 2021

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba