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«Mondrian Y De Stijl» En El Museo Reina Sofía

«Mondrian y De Stijl» en el Museo Reina Sofía

Mi primer artículo sobre arte fue precisamente de Mondrian, del movimiento que engloba su obra, el neoplasticismo, y de la revista “De Stijl” que dio origen al movimiento. Allí presentaba un análisis del por qué de esas líneas rectas, formas rectangulares y planos de color.

En esta ocasión me voy a centrar en la magnífica exposición que ha organizado el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

El fundador del neoplasticismo, Piet Mondrian (Países Bajos, 1872-Nueva York, 1944) , comenzó pintando paisajes holandeses en 1892 pero en 1905 abandonó esa ruta en busca de la belleza en la plasticidad, inicialmente en el interior del cuadro y posteriormente en la superficie, en las líneas, el color y sus composiciones.

Mondrian

“Día de verano” de Piet Mondrian (1908)

Nos situamos en octubre de 1917, durante la primera guerra mundial, una época de gran agitación cultural, cuando se da origen a la revista “De Stijl” por el pintor y crítico Theo van Doesburg. Esta publicación difundía las ideas de un enfoque multidisciplinar en el que se combinaba la pintura, la escultura y la arquitectura, compartiendo un mismo lenguaje. La colaboración entre distintas disciplinas permitía eliminar cualquier tipo de jerarquía entre ellas. La revista era una forma de comunicación entre los artistas que a su vez mantenían correspondencia entre ellos generando cohesión y colaboración.

 

Theo Van Doesburg y Cornelis de Boeur

En los países Bajos existía una gran sensibilidad por la función social del arte. El arte era para todos. Artistas como Bart van der Leck, Vilmos Huszar, Georges Vantongerloo y Gerrit Rietveld que pretendían asimismo un arte abstracto que penetrara en el sentimiento formaron parte de este movimiento. Perseguían la belleza universal a través de un arte puro. Para ello se requería un lenguaje plástico sencillo y estructurado. La estructura es la que creaba el orden y el color la consciencia del espacio.

“Composición nº 2” que realizó Bart van der Leck en 1917 es una de esas primeras obras en las que ya se evidencia esa búsqueda de la belleza universal en el que para conseguir el equilibrio de las formas y el color resultaba más eficaz el empleo de colores puros y formas geométricas.

Der Leck

“Composición nº2 (carro de perro)” de Bart van der Leck (1917)

Como decía Modrían: “la forma es espacio, también espacio vacío”. Se redujeron los recursos plásticos hasta llegar a una geometría basada en líneas negras horizontales y verticales sobre fondo blanco combinados con rectángulos de colores básicos: azul, amarillo o rojo.

En la segunda mitad de la década de 1920 su obra se fue simplificando, pero manteniendo esos conceptos básicos de línea y color y superando esas líneas el propio marco del cuadro.

 

“Composición con ocho líneas y rojo (pintura nºIII)” de Piet Mondrian (1938)

La Segunda Guerra Mundial le hizo huir a Londres en 1938 y en 1940 se trasladó a Nueva York donde impresionado por la energía de su ciudad, lo plasma en su obra, volviéndose más dinámica. A partir de entonces, aproxima las lineas, siendo la horizontal más ancha que la vertical como podemos apreciar en “New York City 3”.

Mondrian NY

“New York City 3” de Piet Mondrian (1941)

Existía un gran interés por la arquitectura en esa época, madre de todas las artes y este lenguaje y filosofía se aplicó en la construcción de viviendas como podemos apreciar en esta maqueta de Theo Van Doesburg o en la decoración de un dormitorio infantil de Vilmos Huszar.

Theo Van Doesburg

“Maqueta para una casa particular” de Theo Van Doesburg

Vilmos Huszar

“Reconstrucción parcial de dormitorio infantil, Villa Arendshoeve para la familia Bruynzeel Voorburg” de Vilmos Huszar y Pieter Jan Christophel Klaarhammer.

De hecho, la expresión de la modernidad podía manifestarse por cualquier medio: diseño, arquitectura, espacio, entorno. Una maqueta o una silla se convertían en esculturas.

A partir de ese arte universal algunos artistas evolucionaron como Van Doesburg, creando el elementarismo en el que introducía como gran novedad el uso de la diagonal como elemento generador de tensión e inestabilidad, lo cual desencadenó grandes diferencias con Mondrian que en 1925 decidió abandonar el grupo.

Posteriormente la revista De Stijl fue perdiendo interés y fue únicamente Mondrian quien mantuvo su relevancia en el panorama artístico.

Una gran exposición que nos permitirá no sólo conocer la obra de Mondrian sino de otros contemporáneos con los que estuvo unidos gracias a la revista De Stjil; en todas sus formas como pintura, escultura, arquitectura y diseño; con un lenguaje geométrico y colores básicos para alcanzar una abstracción pura que reflejara la realidad universal. Este lenguaje plástico tuvo gran influencia en el arte latinoamericano.

Hasta el 1 de marzo de 2021

 

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