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Kandinsky, La Geometría Y La Abstracción

Kandinsky, la geometría y la abstracción

  • Arte

El arte abstracto presenta una nueva realidad diferente a la natural, figurativa. Se ha representado a lo largo de la historia de forma parcial (fauvismo, cubismo) o total; distinguiéndose en este último caso una versión geométrica (suprematismo, De Stijl, constructivismo…) y otra lírica con representantes como Vasily Kandinsky o Robert Delauney.

Mientras la abstracción geométrica empleaba formas cuadrangulares, triangulares y circunferencias, la abstracción lírica pretendía transmitir emociones a través de las formas y el color creando un lenguaje expresivo propio.

Los inicios de la abstracción se remontan a 1910 siendo el pintor ruso Vasily Kandinsky (1866-1944) uno de los primeros en reflejarlo con la primera acuarela abstracta, “Composición VII”, en la que transmite sus emociones a partir de espontáneas manchas de color. Cuando hablamos de una composición, nos referimos a una pintura realizada según un plan específico, huyendo de la improvisación a base de impulsos, lo que no reñía con su dinamismo con el que pretendía reflejar su estado de ánimo conforme a su visión de la abstracción, una abstracción lírica.

Kandinsky primera abstracta

“Composición VII” (1910-3)

Y es que para él era importante transmitir su mundo interior y conmover al espectador, razón por la que opta por no poner título a sus cuadros y así dejar libertad al público para hacer brotar sus sentimientos.

Pretendía concebir un arte por medio del intelecto con el que tenía intención de renovar la pintura y la sociedad. Formado en Alemania, en 1912 publicó “De lo Espiritual en el Arte” donde describía la teoría del arte abstracto y su contribución a la espiritualidad. Definía un lenguaje de color, documentando sus propiedades emocionales como reflejo de su alma.

Cuando Kandinsky regresó a su Moscú natal después del estallido de la Primera Guerra Mundial, su estilo abstracto expresivo se vio influido por los experimentos artísticos utópicos de la vanguardia rusa. El énfasis en las formas geométricas, promovido por artistas como Kazimir Malévich o Aleksandr Ródchenko le inspiraron. Adoptó algunos aspectos del suprematismo y del constructivismo como planos superpuestos y formas claramente delineadas pero manteniendo la expresión a través de formas abstractas.

En 1922, Kandinsky se unió a la facultad de Weimar, Bauhaus, donde impartió clases e investigó sobre las teorías del color desde puntos de vista como la física y la química, la fisiológica o incluso la psicológica. De esta forma podía llegar a la esencia del color, incluyendo tanto el efecto de su captación exterior, como el resultado que producía en su interior. Analizaba cuestiones como su naturaleza y propiedades, o combinaciones que empleaba en la composición de la obra.

La aplicación del color requería el estudio de su constitución orgánica, de su fuerza vital, de la duración del mismo y de la técnica utilizada. Su fascinación por el color que consideraba que tenía propiedades trascendentales, le llevó a explorar una interrelación entre el sonido y el color. Su intención era poder producir una obra de arte de manera similar a cómo un músico compone una canción.

En 1926 escribió “Punto y línea sobre plano” profundizando en la relación entre las formas y los colores, estableciendo una correspondencia entre las formas geométricas según sus ángulos y los colores.

Kandinsky teoria

“Composición 8” se considera el punto culminante de su obra de la posguerra. De hecho, fue la primera de sus composiciones pintadas desde el estallido de la Primera Guerra Mundial, en 1923.

Esta composición está dominada por el uso círculos, cuadrados, rectángulos, semicírculos, triángulos y otras formas geométricas que interactúan entre ellas y que reflejaban el interés del pintor por las matemáticas y por las propiedades místicas de las formas geométricas. La importancia de los círculos presagia el papel dominante que jugarían en muchas obras posteriores. «El círculo», afirmó Kandinsky, «es la síntesis de las mayores oposiciones. Combina lo concéntrico y lo excéntrico en una sola forma y en equilibrio. De las tres formas principales, apunta más claramente a la cuarta dimensión”. Para él representaba el simbolismo planetario.

Los colores eran seleccionados en función de su impacto emocional. Así las formas geométricas coloridas e interactivas generaban una superficie que podía transmitir dinamismo, tranquilidad, agresividad o silencio.

En esta ocasión, llama la atención un círculo de color púrpura en el interior de una circunferencia negra muy limpia envuelta por un halo rojizo a modo de resplandor solar en la esquina superior izquierda del lienzo. Un círculo rojo pequeño choca contra el negro atravesando el halo rojo y dejando tras de sí otro halo amarillo borroso. El halo rodea otras dos circunferencias, la primera amarilla se sitúa por encima de la primera y se ve bordeada con una fina línea negra y un halo azul. Y a la inversa, otra circunferencia a su derecha, de color azul asimismo bordeada con una línea negra fina y halo amarillo. El resto de figuras geométricas interactúan entre sí, pero carentes de halos. El artista empleó asimismo líneas rectas que le servían para concebir superficies junto a los círculos en órbita. Esta obra abstracta adquiría un aspecto de composición cósmica.

Kandinsky Composicion 8

 “Composición 8” (1923)

Las diferentes formas de enfocar la abstracción, coincidentes en el tiempo en Europa, suponían una forma de contribuir a un mundo nuevo y mejor después de una horrible guerra.

El camino emprendido por Kandinsky hacia la vertiente emotiva, proponía el predominio de la expresión individual, de sus emociones y espíritu interior, que continuó de forma más o menos directa en los movimientos de carácter expresionista.

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