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Concha Jerez En El Museo Reina Sofía

Concha Jerez en el Museo Reina Sofía

Si hay un centro que ha facilitado mi inmersión en el arte contemporáneo ha sido el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. En cuanto despertó mi interés por el mismo, me hice “amiga” del museo, lo que me sirvió para acudir a las inauguraciones y descubrir la trayectoria de muchos artistas. Hoy todavía me dirijo a él con la mente abierta para vivir nuevas experiencias.

En esta ocasión, el museo propone la primera retrospectiva de Concha Jerez (1941), artista canaria, premio Nacional de Artes Plásticas y Velázquez y pionera del arte conceptual, de la performance y del arte sonoro, un artista que ya conocía, pero de la que me faltaba tener la visión global de su recorrido artístico.

La exposición traspasa la tradicional exhibición en salas, apropiándose de espacios menos museísticos y más cargados de memoria como las escaleras del edificio. Allí realiza instalaciones específicas con el objetivo de recuperar la memoria: la olvidada, la autocensurada, la escrita y oralizada y la silenciada. La sala de protocolo se trasforma en un espacio de exposición y la de bóvedas se convierte a su vez en un lugar perfecto para generar un ambiente íntimo que enuncia silencio y memoria.

concha jerez detalle

Y es que Concha considera que la memoria es fundamental para poder activar la crítica. Bajo este eje, construye la exposición tratando temas como la represión de la libertad, la censura política y artística o la marginación de colectivos como la mujer o los inmigrantes.

Para ello, emplea recursos como los espejos que captan al espectador y le exigen ser activo con su obra y, por ende, en la vida; seguimientos de noticias, contrasta momentos de silencio con piezas de arte sonoro, textos anulados indescifrables o audios con testimonios de víctimas.

En esa recuperación de la memoria olvidada, Concha considera que conviene recordar el origen del edificio, un hospital, testigo de tantas vivencias de sus pacientes, con enfermedades física o psíquicas, habiendo llegado a estar algunos enfermos mentales encerrados en jaulas, que la artista propone revivir. Jaulas, son de hecho, unos de esos objetos que coloca en el hueco de una de las escaleras, de las que emergen voces de víctimas de torturas como consecuencia de un régimen opresor, que resultan estremecedoras.

concha jerez jaula

En otra escalera, rememora la voz de algunos poetas a través de grabaciones que surgen de macetas rodeadas de acetato con textos ilegibles autocensurados por la propia artista que refleja ese concepto de tachadura al que recurre desde los años 70 para denunciar la falta de libertad de expresión.

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“El lado oscuro del espejo” (1994- 1997)

La censura y la falta de libertad se vislumbran en “El lado oscuro del espejo”, ejecutado en el Centro Penitenciario de Carabanchel, haciéndolo coincidir con el inicio de la Constitución española. Sucesivos escritorios con flexo y un libro de artista, bajo los que se esconden unas luces giratorias de alerta, son observados por una cámara de vigilancia que ponen de manifiesto control y opresión.

En su obra es frecuente apreciar el análisis crítico de los medios de comunicación por medio de la constatación de censuras, de la manipulación de acontecimientos y de la minusvaloración de la mujer.

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Sinfonía de las 40 cartas” (1984)

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Caja de Memoria (1988-2020)

Un ejemplo de ello es la “Caja de Memoria”, un conjunto de vasos de cristal que albergan en su interior fotocopias de prensa sobre la necrológica de mujeres que han sido muy relevantes o anónimas por su condición femenina.

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«Mesa de conflictos móviles» (1984)

En “Mesa de conflictos móviles” presenta una mesa de camping plegable, cuya apertura y cierre a voluntad, recuerda al tratamiento que hacen los medios de las guerras, en el que en ocasiones la audiencia puede llegar a creer que han desaparecido como consecuencia de la desatención de los medios a pesar de continuar plenamente vivas. En los platos, muñecas troceadas y pequeños monitores de televisión incitan al espectador a reflexionar sobre el posible significado de la obra.

Por medio de la fotografía, del vídeo y de instalaciones, habitualmente producidas con materiales fríos como el cristal, el metacrilato o el metal y en ocasiones con elementos sonoros; cuestiona los medios de comunicación, la censura, el tratamiento de la mujer y la fragilidad de la memoria. Concha es de esas artistas activistas que te hará reflexionar y cuestionar el mundo.

Hasta el 11 de enero de 2021

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