Saltear al contenido principal
Adiós A Un Espíritu Inconformista, Juan Genovés

Adiós a un espíritu inconformista, Juan Genovés

  • Arte

Ayer nos dejó un gran pintor y artista gráfico español, Juan Genovés (1930-2020),  Premio Nacional de Artes Plásticas en España en 1984, Mención Oro en la Bienal de Venecia de 1966 y Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2005, entre otros galardones.

Interesado por la renovación del arte español y comprometido con su sociedad, siempre creyó en el papel del arte como elemento transformador, lo que le llevó a participar en importantes colectivos de la posguerra.

En 1949, cuando todavía era un estudiante, creó, junto a otros artistas, el grupo “Los Siete”. Se reunían en la tienda de muebles de su tío, donde por la noche retiraban los muebles, exponían sus cuadros y organizaban debates y mesas redondas que tuvieron gran relevancia en Valencia.

En 1956 formó parte del “Grupo Parpalló”, un grupo más asentado, que conectaba con la realidad internacional introduciendo el informalismo en la Comunidad Valenciana . El informalismo era un movimiento artístico que se basaba en la abstracción, en el que la materia y el gesto tenían gran protagonismo.

En 1960 fundaron el «Grupo Hondo”, en el que defendían la representación de la realidad española, por medio de una pintura figurativa , es decir, con imágenes reconocibles, y expresionista, a través de la expresión de emociones y no de una observación objetiva; lo que contrastaba con el informalismo abstracto de “El Paso«.

Su obra fue evolucionando y se interesó por el Realismo Político como medio para la denuncia social.

El preso

“El preso” (1965)

De esa época destaca el emblemático cuadro “El abrazo” pintado en 1976 y que formo parte del cartel de amnistía internacional. Un símbolo de la transición española hacia la democracia.

En él un grupo de hombres y mujeres se abrazan en actitud reconciliadora y amigable. En palabras de Genovés, simbolizaba la necesaria unión de las fuerzas de todos los hombres para hacer un país libre.

El abrazo

“Cartel de Amnistía Internacional. (El abrazo)” (1976)

En los años ochenta se interesó por el paisaje urbano, espacios de soledad, representados con una apagada gama cromática basada en grises, azules y ocres. En esta serie de obras, la arquitectura estaba presente, en ocasiones con edificios vacíos. Sus personajes paseaban por sus calles o las observaban desde sus propias casas.

Paisaje urbano

“Paisaje Urbano. El foco” (1983)

En los noventa, la técnica del collage adquiere protagonismo en su obra, a la que aplica objetos como hilos, conchas y envoltorios de caramelo.

Poco a poco se fue alejando de sus figuras, tomando otra perspectiva y comenzó a contemplarlas desde una posición cenital, lo que le permitía tener una visión global del mundo. Creaba espacios infinitos, sin cielo ni horizonte, en el que únicamente se contemplaban figuras humanas diminutas.

En los últimos años su obra empezó a ser más matérica y se centró en la investigación del movimiento bajo la referencia de la multitud.

Constreñidos

Multitudes y manifestaciones en el que, en ocasiones, sus personajes y sus sombras trataban de huir en búsqueda de armonía, de un ideal de justicia.

Secuencia

“Secuencias 81” (1999)

Multitudes que al unirse se convertían en una masa humana anónima que representaba los desplazamientos, la resistencia, la persecución, un Realismo Social.

Permutado

“Permutado” (2017)

Multitudes que, a su vez, se formaban por medio de la concentración de diferentes individuos. Le interesaba manifestar su individualidad por medio del uso del color o del collage. No es extraño descubrir en ellos pequeñas sorpresas que introducía el artista, como su propio retrato o el de otros conocidos o por qué no el de un santo.

Detalle Genovés

Es curioso cómo sus personajes nunca mostraban sus rostros. Como él decía “No dan la cara”.

Su obra, en definitiva, trata sobre el individuo y la multitud, sobre la identidad individual y la identidad grupal. Sobre el desconcierto que supone el estado natural del ser humano y que lo traslada igualmente a sus esculturas.

Escultura Genovés

“Abierto” (2008)

Nos deja un gran artista, un espíritu inconformista que retenía al espectador frente a su obra, atrapándole con sus espacios, sus llenos y sus vacíos. Un artista que se mantuvo activo hasta el último día y que seguía aportando cada día su granito de arena para innovar en el mundo del arte y conseguir alcanzar un mundo un poco mejor. DEP.

Animación

“Animación” (2015)

Esta entrada tiene un comentario
  1. Me encanta el juego que hace Genoves con el espectador. Estamos acostumbrados a ver las obras de los artistas cara a cara y sin embargo Genovés ,sitúa el ojo del espectador en una perspectiva de gran distancia,tan lejana que le obliga a tener una mirada más objetiva del individuo y el mundo.
    Un mundo grupal, gregario con distintas fuerzas que les hace moverse indiferentemente en un sentido o el contrario, y donde el espectador se identifica plenamente en él y en su insignificante y absoluta individualidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba