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¿Nos Besaremos Como En “los Amantes”? El Surrealismo Desvela Nuestro Interior Más íntimo.

¿Nos besaremos como en “los amantes”? El surrealismo desvela nuestro interior más íntimo.

  • Arte

He visto recientemente una imagen de Vogue en la que dos amantes se besaban con mascarillas. Una bella imagen que nos invitaba a reflexionar sobre las situaciones extremas a las que nos puede derivar el COVID.

Beso Vogue

Enseguida me hizo recordar este cuadro de René Magritte: “los amantes”, que no se aleja de lo que estamos viviendo.

El surrealismo fue un movimiento literario y artístico cuyo primer manifiesto se firmó en 1924 por André Bretón. Su nombre hacía referencia al francés (sur-sobre o por encima del realismo). Mostraba el rechazo a nuestra vida dirigida bajo el imperio de la lógica. Pretendía liberar al hombre de la materia y del espíritu rompiendo con el nihilismo dadá. Consideraba que el hombre era soñador sin remedio, amante de la imaginación, de la libertad espiritual.

Defendía la libertad del hombre y el automatismo psíquico como vía para entender el funcionamiento real del pensamiento. Un pensamiento liberado de la razón y de las limitaciones estéticas y morales. Para ello, recomendaba la creación rápida, sin meditar. Este proceso permitía conseguir imágenes espontáneas quizás alguna vez evocadas. Pretendía descender a nuestro interior iluminando esas zonas ocultas y oscureciendo otras, hasta conseguir recuperar una nueva fuerza psíquica.

El psicoanálisis de Freud cobró gran importancia ya que permitía conocer con profundidad nuestro espíritu. Indagaba sobre el inconsciente del hombre a través de la interpretación de los sueños, en el que el hombre se encontraba libre de inhibiciones y de normas. Consideraba que, aunque el sueño es continuo y organizado en nuestra memoria, se producían lagunas que no nos permitían recordar la realidad más que de forma fragmentada.

Dentro del surrealismo destaca la labor del pintor belga René Magritte (1898-1967) con sus imágenes provocativas e ingeniosas con las que pretendía transformar la visión preconcebida de la realidad.

Esta es la segunda de una serie de cuatro variaciones de “Los Amantes” que Magritte pintó en 1928. Un buen ejemplo, que representa un mundo mágico y onírico.

En este óleo, dos amantes abrazados se besan, a pesar de que un velo cubre sus rostros y cuellos. Un velo se ajusta a sus caras y las aprieta. Genera sensaciones ambiguas y contrapuestas:

  • La vista es impedida por un velo que oculta sus rostros. Se asemeja al acto de llevar una máscara. Cerremos los ojos un momento y pensemos cómo modifica nuestra conducta. Puede dar pie a modificar tu propia personalidad y actuar con esa “libertad” que te proporciona el no ser reconocido. Se puede generar una sensación de intimidad, complicidad e incluso mayor atrevimiento para mostrar la pasión. Se evidencia el interés surrealista en las máscaras, en lo que hay por debajo de las superficies visibles.
  • Sin embargo, la barrera del velo entre ambas caras que les separa, que corta la comunicación entre ellos e impide tocarse y el propio beso, construyen una atmósfera de misterio, una frustración y una retracción de la propia libertad. ¿Podría denotar un deseo frustrado? Las dos figuras son muy cercanas, como deberían ser los amantes, pero incluso con esa cercanía, cada una de ellas mantiene algo oculto a la otra. ¿Podría querer decir que es imposible conocer nunca a otra persona por completo, aunque sea tu amante?

Los rostros envueltos fueron un motivo común en el arte de Magritte. Hay quien dice que guarda relación con el trauma que le ocasionó el suicidio de su madre, ahogándose cuando el artista tenía 14 años. Fue testigo de cómo su cuerpo fue encontrado en el agua y su camisón mojado envuelto alrededor de su rostro. Magritte no estuvo de acuerdo con estas interpretaciones y explicaba “evocan misterio y, de hecho, cuando uno ve una de mis imágenes, se hace esta simple pregunta: ¿Qué significa? No significa nada, porque el misterio tampoco significa nada, es incognoscible”.

Un hombre elegante, de oscuro con un traje negro y una camisa blanca con corbata. Una mujer con un vestido o blusa roja sin mangas con ribete blanco. La forma en que ambos están posicionados es sugerente. El hombre en una posición dominante en relación con la mujer. La mujer parece inclinarse hacia atrás complacida con esa situación.

Les separa un velo blanco, que podría significar pureza o quizás que la pureza no existe.

Un plano azul al fondo de la escena podría representar el cielo. Contrasta con una pared rojiza y un techo con un tono más claro del que le separa una cornisa decorativa muy burguesa.

Esos contrastes en la habitación y en la vestimenta de los personajes provocan una vez más sensaciones contrapuestas:

  • El color azul se asocia con la calma, la confianza, la inocencia
  • El color rojo suele simbolizar la ira, la lujuria, la pasión y el amor
  • El blanco es símbolo de pureza
  • El negro se asocia habitualmente con la muerte

Esta obra tan inquietante genera muchas preguntas que intentan responder a la aparente incongruencia. El efecto psicológico es claro.

Un sentir no muy alejado al que sentimos hoy. “Los amantes” hoy más cerca que nunca.

Los amantes, Magritte

“Los amantes II” de René Magritte (1928)

Esta entrada tiene 12 comentarios
  1. Paula, soy Rafa, el amigo valenciano de Ignacio: enhorabuena por el blog, me estoy poniendo al día ahora pero, como suponía, muy interesantes los contenidos. Y bravo por el esfuerzo.

  2. Hola Paula, has elegido un cuadro que siempre me apasiona y me da subidon cuando me encuentro con el. Me hace pensar y pensar para descubrir ese enigma que parece encerrar.
    Porque por mucho que lo observé, siempre hay algo que se escapa y nunca se termina de alcanzar.
    Puede ser el deseo?
    A mi me trasmite este cuadro el encuentro de dos amantes, los dos de un buen estatus social, como indican sus ropas y su colorido, ese primer contacto tan planificado y deseado , en ese impulso primero,en el que él domina y ella con la cabeza hacia atrás, adopta una aptitud de entrega total.
    Pero,y los velos que los separan? Qué significado cabe atribuirle? Seguramente el autor juega con el espectador con el misterio de este enigma.
    Nunca existe entrega total en el amor? Individualismo? O quizás no signifique nada.

    Albertine

    1. Muchas gracias por tu comentario. A mí es precisamente lo que más me gusta de este cuadro. Un misterio sin desvelar que nos lleva a hacernos preguntas sobre el cuadro y sobre nosotros mismos…

  3. Paula, enhorabuena por tu blog! Me ha encantado el post, ya tienes a una nueva seguidora. Espero que estés muy bien. Beso enorme. Mónica (SS)

      1. Enhorabuena! Me alegro por tu blog.
        Mucho misterio esconde este cuadro. Podría ser que el AMOR esta por encima de la apariencia física. No necesitamos ver un rostro para amar a una persona
        Beso

        1. Gracias Sara! Me gusta mucho tu forma de interpretarlo. El amor está por encima de la belleza. Aunque no se puede renunciar a la belleza, como la de contemplar este cuadro…

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